miércoles, 3 de agosto de 2016

DOS VISIONES DE ESPAÑA: LA REDUCCIÓN DE LAS DIFERENCIAS TEMPORALES




“ Sé que es más difícil gobernar a España ahora que hace cincuenta años, y más difícil será gobernarla dentro de algunos años más.
Es más difícil llevar cuatro caballos que uno solo.
El país está en pié, cruzado por apetitos de toda especie, por ansias de toda clase.
Es más difícil gobernarla ahora que cuando se dirigía desde un despacho del Ministerio de la Gobernación fumando cigarrillos a media noche.  Ahora hay que velar de noche y de día. Pero ¿ creéis que a España le va a faltar no ya fuerza en los puños, sino destreza y agilidad de entendimiento para gobernarse a sí misma? ¡ Cómo le va a faltar¡ 
A esta obra de pacificación, de buen gobierno, señores diputados, yo que paso por un hombre sectario, intransigente y duro, convoco a todos los españoles. Todos los españoles están convocados a esta obra. Cada cual desde su sitio. Pero si no acuden, de todos modos, vosotros republicanos y socialistas, tenéis la parte más grave de la responsabilidad, porque sobre vosotros pesa el presente y el porvenir de España, y hemos de aclarar, republicanos y socialistas, ahora unidos espiritualmente en esta gran labor de refacción (entendido como restauración )  de España, hemos de aclarar que en el fondo de nuestra conducta política,  alienta una noble y gran ambición.”


Extracto del discurso de Manuel Azaña en la sesión de Cortes  de 27 de Mayo de  1932.




“ (…) Cuando se crea un gran Estado  en el que van bien las cosas, en el que ilusiona embarcarse porque la fortuna sopla en sus velas, todo nacionalismo se desnutre y reabsorbe, mientras que cuando surge el Estado en decadencia, paralelamente se fomentan los nacionalismos.
 Al  “Iberismo” definido por el Sr. Cambó  para justificar el nacionalismo catalán al amparo de un enorme movimiento creador histórico, le digo que estoy en desacuerdo con él en la definición,  pero sí comparto el sentido general de que lo importante es movilizar a todos los pueblos españoles en una gran empresa común, que ha de ser la de hacer un gran Estado español.
Pero para esto, es necesario que nazca en todos nosotros lo que en casi todos ha faltado hasta aquí: el entusiasmo constructivo. Éste debe ser el supuesto común a todos los grupos republicanos que latiese unánimemente por encima y por debajo de todas nuestras otras disputas. Que nos envolviese a todos por todos los lados como el aire que respiramos y como el elemento de todos  que no es propiedad de ninguno.
Un entusiasmo constructivo que conlleve un estado de ánimo en el que se unen inseparablemente la alegría de proyectar y la seriedad de hacer. De hacer con alegría, una mejor Nación.
Alegría que pedí, lo que ha molestado a algunos, sin que yo pudiera explicarme tal irritación por ninguna razón favorable a los que se irritaron. Porque si los hay que creen que deben defenderse de mí porque les pido que sean alegres y no agrios, entonces es que éstos no están en su verdad y que han errado en su posición y temple históricos.  Yo pedí agilidad y emprendimiento, lo cual no quiere decir apresuramiento. Porque ágil es el que actúa con la máxima celeridad posible, pero solo con la posible. En efecto, ágil es el que corre pero no atropella.
Vayamos pues con celeridad, pero sin acritud, con decoro, con exactitud y viendo bien qué es lo que hoy desea el país que hagamos en este gran paso político.  Y si no fuera porque uno de sus lados sería petulancia, terminaría diciéndoos, señores diputados, que reflexionéis un poco sobre lo que he dicho, y olvidéis que yo os lo he dicho.”


Extracto del discurso de José Ortega y Gasset en la sesión de las Cortes de 13 de Mayo de 1932.




Anota Azaña en sus diarios con relación a Ortega y Gasset: “ Entre este hombre y yo, toda cordialidad es imposible”    A pesar de esto, en más de una ocasión,  Azaña se sintió obligado a dejar el banco azul al término de una sesión, y acercarse al orador para felicitarle y darle las gracias para que las Cortes Constituyentes, tomasen conciencia de la gravedad de su misión y se ocupasen de las tareas decisivas.

Extraído del libro: Dos visiones de España de la editorial Galaxia Gutenberg.2005 cuya lectura se recomienda para entender qué errores no podemos los españoles volver a cometer  jamás.


Leyendo estos discursos nadie diría que se desarrollaron en 1932, sino que podrían haberse efectuado ayer mismo (2016). ¿Qué ha pasado en la historia reciente de España para que 84 años no cambien absolutamente nada?
¿Tan necios somos los españoles que somos incapaces de vernos reflejados en nuestra propia historia? 
¿Tan volubles se han vuelto nuestros jóvenes políticos que se olvidaron por completo del ayer de nuestros anteriores?
¿No se dan cuenta de que el ayer de nuestros anteriores es el mañana de nuestros hijos si no somos capaces de construir nuestro hoy?

En estos momentos me viene a la memoria una cita que leí a la entrada del campo de concentración nazi de Dachau: NUNCA JAMÁS.

Si olvidamos nuestra historia, nuestros mismos errores impedirán que el hombre social que llevamos dentro pueda evolucionar a mejor.

A la vista de que nuestros políticos representados por los cuatro cabezas visibles, parecen absolutamente incapaces de subir el peldaño de la escalera de la democracia en España sin zancadillearse  los unos a los otros, y pisoteando el sentido común de los ciudadanos,  desde lo más humilde de este blog cuya consciencia me dice que leen socialistas, republicanos y liberales, les pido como ciudadano que alcancen un pacto de investidura y compromiso a 18  meses con nuevas elecciones dentro de 24 meses, y en cuya legislatura solamente se diriman tres puntos:

La redacción de un único estatuto de autonomía para todas las comunidades autónomas en el que se devuelvan las competencias de educación y justicia al Estado.

La redacción de una reforma educativa realizada por técnicos representativos del amplio espectro del mundo de la educación y no por políticos, y a la que se asigne la financiación necesaria.

La consolidación del equilibrio presupuestario  en la medida de lo posible,  con establecimiento de 4 tipos de IVA que supondría una verdadera eliminación de una parte importante de fraude (5%, 10%, 16% y un tramo extraordinario del 24% para el tramo de base imponible que supere un límite consensuado para determinados artículos: viviendas y vehículos no afectos a actividades económicas, joyas y otros bienes definidos ad hoc.)

Y el resto, lo que se pueda.

viernes, 15 de julio de 2016

EN EL NOMBRE DE DIOS



“En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso

¿Ha alcanzado al hombre un periodo de tiempo en que no hubiese nada mencionado?

Nos hemos creado al hombre de una gota de esperma, de mezclas. Le probaremos, puesto que le hemos hecho oyente, vidente.

Nos hemos conducido a la senda, sea reconocido o incrédulo.

Para los incrédulos hemos preparado cadenas, argollas y fuego.

Para los puros beberán de un caso en cuya mezcla habrá alcanfor, de una fuente en la que beberán los servidores de Dios. Conducirán sus aguas donde quieran.

En la vida mundanal eran fieles a sus votos, temían el día cuyo daño había de ser inmenso.”

El Hombre. – Azora LXXVI


Siglo XXI:

¿Pueden  el raciocinio y la ciencia subordinarse al contenido de los textos antiguos de las distintas religiones?

 ¿Podemos como hombres libres aceptar una nueva inquisición ofreciendo simplemente la otra mejilla? 

 ¿Hasta qué límite la libertad individual permite que el miedo a la muerte violenta  doblegue a la libertad colectiva sin la defensa a muerte del pensamiento destructivo?

Solamente la ciencia y la ilustración pudieron con la Inquisición. Muerte y barbarie  bajo la ignorancia teñida de religión.
Ningún Dios está por encima del hombre. Todos los Dioses están al lado del hombre, complementando su pequeñez frente al Universo.

Solamente los necios e ignorantes creen entender en la palabra escrita, el fiel reflejo de su existencia, sin comprender que el mayor error es olvidar que no estamos solos en el mundo. Que nuestros distintos somos nosotros mismos en el espejo de nuestra otra existencia.

No existe hombre tan poderoso que no subyugue ante la naturaleza humana, pero solamente los ignorantes se creen por encima del resto de los hombres,  y sucumben de igual manera ante la propia vida: nacemos, vivimos y morimos.

Caminamos juntos hacia una raza única que veremos en cientos de años, pocos miles tal vez. Pero siempre habrá un violento que hará llorar a unos muchos. El éxito se alcanzará el día en que los violentos estén solos, sean un único  y los muchos no lloren al único.

Las llamadas civilizaciones ya no existen. Ya no es posible ninguna alianza con nadie que sea único. Solo la vida o la muerte. Matar o morir. Es la guerra. No la guerra del hombre contra el hombre, sino la guerra del hombre  contra el pensamiento, ya sea bueno o maligno. Para con el bueno  encontraremos la paz, el desahogo, el hombre mismo. Para con el maligno encontraremos la nada, el olvido, el nadie.

Hoy todos los hombres del mundo tenemos que unirnos en la transformación intelectual de los textos religiosos en textos de paz, de libertad, de unión. Todas las religiones del mundo deberían unirse bajo las Naciones Unidas que representan el pensamiento bueno y desterrar de la palabra escrita toda referencia a la violencia, al odio, al daño, al dolor, a la desigualdad entre semejantes ya sean hombres o mujeres, ancianos o niños, blancos, negros o amarillos.

La batalla contra la barbarie necesita de un nuevo escenario que hoy nadie ha utilizado. La Ilustración Religiosa. Es tiempo de nuevos textos, de nuevos libros, de nuevas escrituras, de nuevas redacciones sin perder nuestras bases. Sin perder nuestra esencia.  De nuevas escuelas de pensamiento que liberen la religión de los yugos de su  historia. De adaptar nuestra filosofía de vida por medio de la palabra escrita llevada y ensalzada hacia un camino de paz. Es tiempo de quemar los textos utilizados como escudos para la guerra,  y redactar nuevos textos que sean utilizados como escudos para la paz.

La religión no puede marcar el camino del hombre hacia la guerra. La religión no puede ser el faro que lleve al hombre a su destrucción. Hombre y mujer iguales, necesarios y complementarios. La religión no puede estar representada en libros de odio, de barbarie, de guerra, de misoginia, de violencia. Seguirá habiendo violentos, odiosos, bárbaros, misóginos y guerreros, pero reflexionada la doctrina, todos ellos se convertirán en un único que estará solo, en conversión hacia la nada.  

Es estrictamente necesario para la supervivencia de la humanidad,  que desde el mundo occidental invitemos al resto del mundo a cónclaves entorno a los escritos religiosos, dotándolos de revisión y colocando  el consenso de las creencias en el lugar del universo que se identifica con el hombre del siglo XXI : Dios y el hombre en el mismo plano como complemento el uno del otro en la lucha diaria por la supervivencia humana. 

Y aceptados los nuevos textos, usos y costumbres por una mayoría mundial… Desterremos de una vez para siempre la parte de nuestra historia que nos une al pasado oscuro y dejemos que cada Dios sea el que represente al hombre en paz, y que cada hombre viva con la paz de su Dios. Impongámonos como hombres libres el respeto ganado por nosotros mismos, no solamente con la defensa de las armas, sino con el convencimiento intelectual por medio de los nuevos textos.

Y que sea palabra de Dios y del hombre al mismo tiempo.


14/07/2016
Á nos amis morts.



martes, 15 de diciembre de 2015

¡DEBATES, DEBATES, DEBATES¡ Programas.




Cuando era niño, todos los lunes en la ciudad había un ruidoso mercado en el que las aldeanas iban a vender sus productos al mejor precio posible. Por lo general eran productos de muy alta calidad. Sin conservantes ni artificios industriales. Solamente producto natural, sano y cultivado o criado con mucho mimo, con el reposo necesario, y la madurez que labra la experiencia.

Con los años, las aldeanas fueron desapareciendo por la inexorable calidad de las horas vividas. Los productos comenzaron a ser un poco más industriales. Aparecieron extraños agentes vigilantes que impusieron un término nuevo: el control.

La calidad ya no era innata, sino impostada. El reposo pasó a segundo término en pro de la productividad. ¡ Qué extraña palabreja¡ La experiencia pasó a considerarse un medio de vida por el que merecía la pena el mercadeo. Pero de otra clase.

Y aquí nos encontramos que en unas pocas décadas, hemos cambiado tanto que somos incapaces de discernir lo natural de lo artificial. Lo innato y aprendido con la experiencia, de lo impostado por otra palabreja extraña, heredada o impuesta por un modernismo envidioso: el márketing.

¡Qué recuerdos de la asignatura de dirección comercial de cuarto de facultad ¡ El despellejado análisis del consumidor final al que hay que escudriñar, con el fin de desnudar su alma y conocer cuáles son sus más profundos sentimientos, no para ayudarle a encontrar sus necesidades emotivas, económicas y sociales, sino para construir tablas estadísticas cuyos análisis nos permiten saber dónde hay que darle al consumidor en su amor propio, con el fin de que su “sensibilidad social “ le conlleve al acto de adelgazar su pecunia, en pro de nuestra otrora necesidad: vender a cualquier precio nuestro producto.

Y henos aquí en un año cuatro después del anterior. Henos aquí de nuevo en el maravilloso mercado de la política, en el que los distintos vendedores hacen gala de sus mejores artes para alcanzar al consumidor final. ¡ Consuma usted nuestra idea¡ ¡Alcance el éxtasis de nuestro programa¡ ¡Somos los únicos que …¡ ¡No busque más, no compare, no le hace falta…¡

Durante esta larguísima campaña electoral de casi un año, los ciudadanos hemos visto mucho debate. Mucho. La TV es un medio que alcanza a muchas personas y ya lo decía el dicho: Si quieres información: escucha la radio. Si quieres análisis: lee los periódicos. Pero si quieres espectáculo: mira la TV.

Y así estamos un día tras otro leyendo periódicos, escuchando la radio y viendo mucha TV. Nos pusieron debates y tertulias-debates, y debates tras tertulia, y con formato … ¿Qué decir de los formatos?

Los debates semanales de las distintas cadenas no tienen desperdicio. Los hay serios, analíticos, profesionales de la información, con opinión evidentemente e intento de análisis objetivo y los hay show, cirquenses, publicitarios, subjetivos, de parte. No voy a ser quien clasifique a unos y a otros. ¡ Faltaría más¡ Ya los ciudadanos en su libertad tienen la madurez suficiente como para identificarse con unos u otros o sencillamente cambiar de canal o sustituir la TV por otra alternativa más satisfactoria.

Pero de los debates que hemos visto en este año, podemos extraer conclusiones positivas que es lo que considero que tienen que aportar: JUVENTUD Y EXPERIENCIA.

Experiencia porque aunque los debates sean malos, buenos y/o mejorables, la sociedad necesita aprender a debatir. Son buenos porque identifican una forma de resolución de problemas entre los ciudadanos. Debatiendo, intento ponerme en el lugar de mi contrario, con el fin primero de conocerle en sus puntos fuertes y también en los débiles, y a la vez aprendo a fortificar mis posiciones desde una perspectiva de distancia y autocrítica, sencillamente por contraste con mi línea de pensamiento. El que sea más rápido de pensamiento, se lleva la partida, que no el campeonato. Porque la partida es una cuestión de rapidez, pero el campeonato es una cuestión de curva de aprendizaje y solidez.

Todo ello conlleva a la madurez de la sociedad, y la aceptación de la negación de contra como fortalecimiento de la postura común. Máximo común divisor o mínimo común múltiplo. Cualquiera de los sintagmas matemáticos trasladados a la sociedad, suponen un avance del conjunto porque permiten desarrollar puntos en común desde posicionamientos dispares.

Y Juventud. Por fin, las universidades están aportando técnicos en construcción social que participan activamente en desbancar a las viejas estructuras oxidadas durante los últimos 30 años. Nos podemos equivocar, pero no cabe la menor duda de que se está produciendo un cambio generacional muy importante y a una velocidad que ya veremos qué nos depara.

Se empieza por la TV y esperemos que pronto se pongan de moda las tertulias y los debates en los cafés, en las terrazas, en nuestras casas. Pero abiertos: alguien propone un tema y se forma una tertulia entorno a él.

El dia que eso ocurra, podremos decir que la sociedad ha alcanzado un estadio de madurez democrática muy importante en el que se acepta sin mayor trascendencia, que lo que no funciona, sencillamente se cambia. Y lo más importante: a la par, nacerá también el respeto por nuestro contrario y la solidaridad para con nuestro igual. ¡Por soñar, que no quede¡


De los debates de campaña tengo que decir que el que más me ha gustado fue el debate a 9 en el que se permitió un verdadero debate con unas reglas mínimas y confiando en que todos los participantes sabían de sus límites de tiempo y cedían cortésmente la palabra a la menor señal del moderador. Los otros debates, estaban demasiado encorsetados en cuanto a formato, y no aportaron gran cosa más que clasificar a los participantes, en mejores o peores desde el punto de vista de la escena.

Pero también la sensación fue mala en general, porque ningún “actor” convenció en mi opinión mostrando el peso necesario como para llevar la responsabilidad de un cargo único: el de presidente.
Y en especial en el debate de ayer entre los candidatos Rajoy y Sánchez. Tal vez, el peor debate y de peores formas de toda la historia de la democracia.
A veces tuve la sensación de estar participando en una asamblea universitaria, en la que fluye mucho más la ilusión que la reflexión. Me gustaría haber tenido la sensación mas de estar en un consejo de administración analizando pros y contras de un determinado proyecto. Y esto es lo que faltó: proyecto. O lo que es lo mismo: programa. De ahí el título de esta entrada. Mucho debate pero muy poco programa.

Hay que recordar en estos momentos a aquél político de los años ochenta con el que , posiblemente en lo programático el pensamiento socioliberal no tuviera muchas coincidencias, pero que la coherencia de su “ programa, programa, programa” y la responsabilidad generada, inspiraba un camino y forma de hacer.

Que los cabezas de listas electorales sepan debatir mejor o peor no creo que sea sinónimo de alcanzar el éxito o el fracaso en unas elecciones. Sin embargo, de la existencia de un buen programa y del aplomo que muestren los candidatos ante una adversidad importante, incluso en la defensa de su programa, sí creo que puede derivar en una influencia notable en la retina del votante.


Los socioliberales no estaremos en estas elecciones. Pero parece razonable que quien aspira a crear una línea de pensamiento político, se atreva a analizar los programas de las principales fuerzas que acuden y la impresión que de los debates, audiciones, lecturas y experiencias, tiene de cada partido y de cada cabeza de lista.

Del Partido Popular se puede decir que tuvo la oportunidad de hacer una verdadera transformación de la organización socio económica política en este país durante los últimos cuatro años. No solamente no lo hizo manteniendo las mismas estructuras, sino que además, subyugó a los ciudadanos al servicio de la administración, incrementado el poder de la administración ante éstos y haciendo que los ciudadanos estemos al servicio de la administración y no al revés. Ni siquiera intentó eliminar el llamado mal del funcionario que ya explicamos en alguna ocasión en este blog. Sacrificó a la sociedad poniéndola a las ruedas de la especulación y aplicó criterios neo liberales en una política que solamente tuvo de aceptable, los dos primeros años en los que convenció a los especuladores internacionales de que España era un país serio, y que era capaz de sacrificarse para cumplir con las obligaciones adquiridas. Pero no se puede pasar una legislatura completa, cercenando derechos a los ciudadanos sin ofrecer nada más a cambio sin ni tan sólo, indicar un camino para 10 años. Y respecto a su programa económico, lamentamos decir que no estamos de acuerdo en casi nada. No se merecen el voto de los socioliberales.

Del PSOE se puede decir que está absolutamente perdido, no tiene idea de país, no tiene líder, no tiene concepto global en lo económico, es incapaz de mantener una postura coherente y estándar que no choque con su propio partido. Ha demostrado que no es capaz de gobernar con éxito en lo económico . No se merece el voto de los socioliberales.

De la antigua Izquierda Unida y de la nueva versión, los socioliberales poco tenemos que decir, porque no coincidimos en las soluciones aportadas, ni siquiera en las causas de los problemas, salvo en los de sentido común ( corrupción, apoyo social, mayor peso de la sociedad en las resolución de los problemas etc ) Principios que no se corresponden con ideas políticas sino con ideas de sentido común en una sociedad moderna del siglo XXI.

Respecto a los nacionalistas separatistas, creo que ha quedado claro a los seguidores de este blog, que el pensamiento socioliberal es un desencuentro permanente con estas líneas de supervivencia económica.

Al hablar de los nuevos partidos llamados emergentes, y examinando sus programas y sus discursos, se obtienen reflexiones muy diversas:

PODEMOS es una extraña mezcla de pensamientos que confunde a los coincidentes del movimiento 15M entremezclando ideas de corte absolutamente progresista, en su más extrema conceptualización como el caso de su propio líder con el de otros ciudadanos más razonables que con líneas de pensamiento progresista pero con mucho sentido común, se acercaron a estas siglas como gesto de cambio de la sociedad.
 Y a modo de ejemplo, no hay más que ver el gesto absolutamente “chavista” del brazo con el puño en el corazón con el que se despidió en el debate a cuatro de la TV y que muchos venezolanos residentes en España escarmentados sintieron al verlo verdadero pavor, al recordar los años previos al alzamiento del movimiento nacional en Venezuela.

Tengo el programa delante y leo pretensiones como la de “remoralizar la sociedad”, “acabar con la Iglesia católica y su doble moral”, eliminación de los colegios concertados, desterrar la monarquía ( parlamentaria y votada no hay que olvidarlo), hacer empresas públicas ( no aclaran cómo), potenciar lo público, redistribución de riqueza y trabajo ( no indican cómo), escuelas infantiles gratuitas de 0-6 años ( medida que genera una elevación encubierta de impuestos- ver nuestra entrada en el blog al respecto), libertad de asilo a los inmigrantes, cuasi eliminación de la contratación a tiempo parcial y temporal, elevación del salario mínimo a 900,00 euros ( lo cual parece una contradicción cuando el salario medio es de 1300 euros). En definitiva, junto a éstas, hay otra serie de propuestas que tienen sentido común y que van en favor de los más desfavorecidos y con las que cualquier persona estaría de acuerdo, pero en conjunto, son medidas de muy difícil encaje en la línea de pensamiento socioliberal. En consecuencia, los socioliberales no podemos darles el voto.

CIUDADANOS es un híbrido que inspira la sensación de que van con los de la feria y vienen con los del mercado. Lo hecho hasta ahora deja muchas sensaciones agridulces y da la sensación, de que falta peso conceptual en lo social y que carecen de personalidad propia.
En su programa de gestión social proponen modificaciones estructurales socio políticas con las que se puede estar de acuerdo o no, y que puestas encima de la mesa, podrían ser negociables. Sin embargo, su programa económico hay que decir que no coincide prácticamente en nada con un programa socioliberal. A modo de ejemplo, ¿ es que los autónomos que declaran beneficios por debajo del SMI no consumen bienes y servicios? Como la respuesta es obvia que sí, ¿por qué no van a tributar? Podríamos desgranar uno a uno sus propuestas. Pero creemos que no procede.

Respecto a la educación, entendemos que se queda coja y que la permisibilidad y autonomía de centros introduce una competencia desleal entre centros y discriminación del alumnado según su capacidad económica.

La innovación científica es un paso adelante, entendemos que discutible pero un paso al fin y al cabo que se podría negociar.
La visión de la sanidad que se muestra no soluciona en absoluto el problema sanitario y demuestra que carece de una visión real del problema.

Por otro lado, renuncia a la soberanía de demasiadas competencias, en favor de la Unión Europea. Esto debilitaría al país frente a nuestros socios y mermaría la capacidad de negociación de situaciones complejas que pudieran darse. En lo referente a justicia y a conciliación laboral y personal, comete el mismo error que muchos partidos, de financiar públicamente guarderías infantiles, lo que supone una verdadera subida de impuestos a los ciudadanos. Para la justicia no propone una verdadera separación de poderes. No incluye una política energética que esté vinculada a una política industrial.
En resumen es un programa con muchas diferencias de lo que sería una política socioliberal.

UPyD, lo he dejado para el final porque me parece que su programa sin ser socioliberal, sí entra en profundidad en la modificación de la estructura socio político económica que puede necesitar España, pero hay principios básicos que son absolutamente contrarios a nuestro pensamiento. Mantiene algunas afinidades en lo particular, pero hay puntos de absoluta discrepancia.

La propuesta de un estado federal nos parece un absoluto despropósito.   No define en qué consisten los conceptos de “federal y corporativo”. Solamente indican que conlleva una reforma constitucional El estado de las autonomías está desarrollado en exceso y un federalismo conllevaría a un confederalismo que desembocaría en una verdadera anarquía ingobernable. La indefinición de conceptos tan importantes, necesitan ser definidos de forma concreta y no ambigua y carente de contenido.

La fusión de municipios que no alcancen los 20.000 habitantes, es reconocer un desconocimiento de uno de los mayores problemas de deslocalización de la población en España: la falta de una política de urbanismo global para el país y falta de infraestructuras básicas en el entorno rural.

La eliminación de las diputaciones engorda aún más el error de la vertebración de la comunidad rural.

Descendiendo el número de habitantes por municipio a los 10.000, vinculando esta cifra a una extensión geográfica máxima y haciendo que las diputaciones conjunten servicios a los municipios menores, se conseguiría establecer cabeceras de comarca potentes que fueran capaces de prestar servicios a la comunidad y atractivas para la fijación de población en los núcleos rurales. Se trata precisamente de establecer núcleos rurales con servicios, luchando así contra la dispersión geográfica.

La supresión del Senado nos parece una medida equivocada. Los socioliberales proponemos la transformación de esta cámara por fusión de las cámaras territoriales que son las que tienen que desaparecer trasladando sus debates al Senado.

La reforma laboral con el contrato único con indemnización creciente, con acumulación voluntaria de las indemnizaciones promoviendo el cambio de trabajo voluntario ( que equivale a inexistencia de indemnización), con incremento de la actividad pública en la búsqueda y creación de empleo, es desconocer en mucho la realidad de la empresa, y definirse como un teórico falto de conocimiento real del mundo empresarial. Además de ser muy poco socioliberal.

A modo de resumen, aunque en el programa propuesto UPyD supone un cambio estructural profundo que en muchos puntos se acerca a lo que pudiera necesitar España,  en estos momentos mantienen errores y falta de definición en los cambios propuestos, e inexistencia de una ambición intelectual en la modificación de la sociedad,   que conllevan a no identificarse como socioliberales.

Por lo visto en el análisis de lo propuesto por los partidos, mal panorama tenemos los socioliberales de cara a estas elecciones.  Pero hay que votar, por lo que el voto en blanco, puede que sea la mejor opción.


iniciativas@socioliberales.com

lunes, 30 de noviembre de 2015

SOCIOLIBERALISMO: UNA DISCUSIÓN CON PROGRESISTAS.

Hemos visto en internet estas dos referencias al socioliberalismo que son interesantes por distintos motivos que luego indicaremos. Para una mejor visión de conjunto y que el lector no tenga una visión distorsionada, hemos optado por mostrarlas en su totalidad tal como aparecieron en sus propios medios.


La primera apareció en el último 4/09/2014 en la página www.diarioprogresista.es/socioliberales-55364.htm, donde se publica un diario progresista vinculado al PSOE.

Socioliberales

JUEVES, 4 DE SEPTIEMBRE DE 2014
MARTU GARROTE





En aquellos años 70 en los que llegó al fin la democracia a España con la muerte del dictador y el gran pacto de todos los demócratas llamado la Transición, que pese a haber sido idealizado hasta el extremo, no conviene desdeñar porque nos ha traído el periodo más largo de democracia, paz y prosperidad de nuestra historia, el Partido Socialista Obrero Español era, como su propio nombre indica,socialista.

En los 80, con la mayoría absoluta de Felipe González y Alfonso Guerra, en una España que se sentía claramente de izquierdas y que apostaba por el socialismo como única opción para conseguir Educación, Sanidad y Derechos para todos, lo que luego hemos conocido como Estado del Bienestar, para decir que alguien no era suficientemente de izquierdas, se decía que era socialdemócrata.

Sin menospreciar a los socialdemócratas europeos que habían constituido en sus países sistemas de protección social, de igualdad, de derechos individuales y colectivos, con una Educación que les permitía estar a la cabeza del mundo, con Sanidad, con Servicios Sociales, con muchas de las cosas que ansiábamos aquí, la manera de conseguirlo pactando con los conservadores o liberales no era extrapolable a la realidad de una derecha española clara heredera de la oligarquía franquista.

En los 90, con el aburguesamiento de la sociedad española, debido en gran parte por los importantes avances implementados por los socialistas, las diferencias ideológicas se fueron diluyendo y comenzaron a calar los mensajes que llegaban de una Europa sin miedo al comunismo (cayó el muro de Berlín, desapareció la URSS) que hacía que los conservadores y liberales no se sintieran en la obligación de pactar con la izquierda moderada para evitar el advenimiento de la radical, mensajes que iban en la dirección de menos impuestos, menos solidaridad, menos derechos para todos y más para los que se lo puedan pagar.

A partir del cambio de milenio, el individualismo que da sentirse seguros, con buenos salarios, con fácil acceso a la vivienda, colegios, hospitales…, el mensaje de que la solidaridad era pagarle a unos vagos vivir del cuento, de que los trabajadores abusaban de las bajas, los pensionistas de las medicinas gratuitas, los inmigrantes de las becas y ayudas sociales, las mujeres de las leyes de igualdad, etc. fueron generando el caldo de cultivo perfecto para que el liberalismo se colara de rondón en todas las ideologías

Con la crisis, el bombardeo constante sobre lo innecesario de las ideologías, sobre la inexistencia de diferencias entre socialistas y populares, incluso negando que todos los avances que hoy están en peligro por los recortes impuestos por la derecha europea y española, por el capital, por los mercados, como son la Sanidad, la Educación, la Dependencia, los Servicios Sociales, la protección al desempleo, los derechos laborales, los derechos individuales de mujeres, homosexuales, etc., son obra de Gobiernos de izquierdas, Gobiernos del Partido Socialista Obrero Español, nos ha llevado a un punto donde los socialistas debemos recuperar las esencias y apartarnos de socialdemócratas y socioliberales.

Qué es el socioliberalismo, social liberalismo, liberalismo progresista, democrático o social, como queráis llamarlo, os estaréis preguntando y me pregunto yo también. Es el convencimiento de que se puede alcanzar el Estado del Bienestar y al mismo tiempo defender la libertad de los individuos, refiriéndose en realidad a la libertad de mercado. Un engendro que no tiene cabida en la izquierda, una especie de socialismo de derechas, un sí pero no que defiende medidas tan contrarias a la solidaridad como el repago sanitario en función de las rentas. No se puede ser de izquierdas y de derechas a la vez, pese a que Podemos defienda en su consejo nº 6 que no hay que ser de izquierdas para no espantar al electorado (sic).

Gran parte de la crisis que sufre la izquierda europea en Grecia, en Francia, en Portugal, en España y hasta hace muy poco en Italia se basa en el abandono por parte de los partidos socialistas de las políticas netamente socialistas, para abrazar postulados bien socialdemócratas, bien socioliberales, en aras a fidelizar el voto del electorado de centro, ese al que cualquier partido español aspira y que nadie sabe muy bien dónde está y qué es lo que quiere.

Los socialistas españoles, acosados desde la derecha por un Partido Popular cuyo único objetivo es mantenerse en el poder a toda costa, so pena de tener que perpetrar pucherazos electorales para conseguirlo, poner en riesgo la convivencia territorial en España y llevar a una gran parte de la población al umbral de la pobreza, pero con gran parte de los medios de comunicación a su servicio; y desde la nueva izquierda por formaciones que no quieren hablar del aborto porque no da votos o que dicen que no hay que definirse de izquierdas porque espantan a los electores, pero que gozan del altavoz mediático que hace que su discurso llegue a todos y cada uno de los hogares españoles, ha de plantarse y recuperar su discurso clásico, el discurso socialista que nos llevó a la mayoría absoluta en los 80 consiguiendo hacer de España un país moderno, solidario, progresista y que mejoró la vida de los españoles como no había sucedido antes, el discurso de los principios y valores que nos inspiran desde hace más de 135 años y del que debemos sentirnos orgullosos.


Escrito en www.diarioprogresista.es/socioliberales-55364.htm el pasado 04 de sept 14.




La segunda crítica al socioliberalismo que detectamos, y que viene también de un entorno progresista, se publicó el 30/08/2014 en la dirección siguiente :

http://www.publicoscopia.com/opinion-politica/item/1726-el-invento-del-socioliberalismo.html

Al igual que la anterior, reproducimos el texto íntegro sin ningún tipo de corte en el texto para una mejor valoración. Solamente se ha cortado la fotografía donde aparecían el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero y François Hollande en un meeting de Ségolène Royal en el 2007.






El invento del socioliberalismo
• Agosto 30, 2014
• Por Marcial Vázquez
• Publicado en Política

Creo firmemente en la ideología. Algunos dirán que es mejor creer en los hechos, pero si no sabemos qué queremos hacer, seguramente acabaremos haciendo lo que quieran los demás. En política esto no es una excepción, de ahí que cuando se ha relajado el peso ideológico y de valores en los partidos socialdemócratas de Europa no solamente se han acabado hundiendo electoralmente sino que han terminado implantando políticas que si no eran de derechas sí que se les parecían demasiado y, en cualquier caso, conectaban con la línea que pretendían los liberales totalitarios de cada país.
El debate acerca de la firmeza de las ideas socialistas se abrió con fuerza después de que Zapatero en el 2010 presumiese en el congreso de los diputados de hacer lo que le había impuesto Merkel “costase lo que costase y le costase lo que le costase”. Le costó, nada menos, que su final dramático como presidente y costó, lo peor de todo, la profunda crisis que aún padece el socialismo español sin saber si tiene claro dos cosas: qué fue lo que le causó esta crisis; y qué hacer para superarla. En 3 años hemos visto dos Secretarios Generales y decenas de convulsiones regionales que solo han contribuido a añadir más confusión al futuro del PSOE como partido de mayorías. Si no fuese por Andalucía y Asturias, el socialismo vagaría por las tierras peninsulares sin ningún refugio de poder, y es necesario recordar que en ambas comunidades los socialistas o no gobiernan en solitario o gobiernan en minoría.
El problema de los resultados del 25-M es que aún no debiéndose de extrapolar a las próximas convocatorias en el 2015, sí nos muestra un marco político lleno de incertidumbre donde el PP cae de manera estrepitosa pero no porque el socialismo suba. Lo peor que puede pasar es que aunque el Partido Popular baje en intención de voto, siga siendo el partido más votado porque la fuerza de la izquierda se diluye en la fragmentación partidista ofertada, ya que UPyD podemos contarlo como isla donde naufragan una mayoría de votantes desencantados con Rajoy aunque también cuenten con ex votantes socialistas. Si bien UPyD ha conseguido sembrar de dudas a los votantes del PSOE más moderados, PODEMOS puede presentarse como la alternativa a los socialistas más a la izquierda del conjunto del voto, una fuga, por la izquierda, que parece no preocupar demasiado a la nueva dirección de Ferraz ya que Pedro Sánchez se ha dedicado a “mimar” a los españoles de centro o también representados en las clases medias.
Llegados a este punto, y a raíz del fracaso de Hollande, ha aparecido con fuerza un concepto que sin ser original sí que es contradictorio, usado para referirse al nuevo ministro francés de economía: socioliberal. ¿Qué es esto del socioliberalismo? Resumiendo, y antes de entrar en detalles: un híbrido imposible, una idea anti natura. Aún así parece que el socioliberalismo es una forma de hacerse perdonar por la derecha que pretenden practicar algunos socialistas o, mejor dicho, políticos que militan en el Partido Socialista. Sin ir más lejos UPyD se ha denominado en ocasiones como un partido socioliberal, aunque siempre le ha gustado más la gran construcción argumental de que no es “ni de derechas, ni de izquierdas”.
A la hora de rechazar este término híbrido, debemos situarnos en el marco donde vivimos, Europa. Y, sobre todo, en el que votamos, España. La socialdemocracia tuvo suficiente peso y desarrollo como para necesitar muletas que complemente un proyecto sin lagunas. Otra cuestión es que el estado tipo de la socialdemocracia se haya venido abajo porque no se ha sabido o bien plantear alternativas a nuevos desafíos, o bien plantar cara a los desafíos de siempre, esto es, a la derecha totalitaria, conservadora y capitalista radical.
Los socioliberales se definen como personas que quieren un estado del bienestar pero que sea compatible con la libertad de mercado, básicamente. Pero, seamos sinceros, ¿libertad de mercado significa que la política no debe intervenir y, simplemente, dedicarse a redistribuir o impulsar políticas activas con los excedentes que el mercado quiera ofrecerle? Porque respecto a la política fiscal, también está en contra de los impuestos excesivos. Es decir, pretenden coger la defensa de los derechos civiles, políticos y económicos de la izquierda y mezclarlos con los derechos de los mercados, que son los únicos que reconocen los liberales del momento. Sobra decir que mucho sentido no tiene, ya que el estado del bienestar y la igualdad de oportunidades se basa, de manera inevitable, en la dirección de la economía por parte de un gobierno que quiera situar a la política por encima de los mercados.
Sea como sea, el socialismo debe plantearse algo muy simple: si quiere seguir el camino de Zapatero y Hollande, que ya sabemos a dónde conduce; o ha llegado la hora de reconstruir el proyecto socialdemócrata y volver a conquistar a una sociedad que se ha ido alejando del Partido Socialista no por la pureza de sus valores e idas, sino precisamente por la confusión a la hora de aplicar estas. El socioliberalismo es un invento de la derecha para que el socialismo se anule a sí mismo.
Escrito en http://www.publicoscopia.com/opinion-politica/item/1726-el-invento-del-socioliberalismo.html el pasado 30/08/2014.






Vista estas dos muestras de crítica al pensamiento socioliberal, podemos decir que nuestro oferta a la sociedad poco a poco va calando como una verdadera opción seria a tener en cuenta en pocos años en el panorama mundial.


Es muy significativo que precisamente en estos dos últimos meses hayamos tenido varias decenas de visitas a nuestro blog desde nuestro país vecino, aliado y amigo Francia y desde China. Y también es muy significativo tal como venimos observando desde que nacimos en 2011 que nuestras propuestas e ideología pone muy nerviosos a los sectores clásicos progresistas y liberales.

Lógico por otra parte porque mientras que los modelos socioeconómicos clásicos basados en exclusiva en valores progresistas o en valores liberales, no son capaces de resolver los problemas de los ciudadanos, y se alejan cada vez más de éstos, el populismo les va comiendo poco a poco cuota de mercado.

Utilizo bien a propósito la palabra mercado, y lo hago con toda la intención. Porque este mercado como concepto, es el que los progresistas se niegan a tener en cuenta salvo para definir un medio necesario en la obtención de la riqueza que luego, según sus parámetros y arbitrariamente, el Estado distribuirá con el fin de implantación de una determinada justicia y de un factor de equilibrio entre los más desfavorecidos.

Pero la supuesta justicia y la negación del mercado salvo cuando es favorable, deriva en una falsa verdad tal como los años de nuestra historia moderna nos han hecho ver.

Realmente lo que los progresistas proponen es una transferencia de rentas desde el factor capital que ha de ser el generador subjetivo de las plusvalías, hacia el factor trabajo sin definir cómo se controla este reparto, en cuánto tiempo, en qué cantidad, con qué factores de riesgo, con qué criterio, qué variables definen el modelo, con qué límites ….

El modelo progresista clásico en sus dos vertientes:
a) control producción y distribución ( comunismo )
b) control de producción y privatización parcial de la distribución ( socialismo)
No resuelve los problemas de la sociedad más que en un plazo muy inmediato, pero que ya en el medio plazo se vuelve inestable e insostenible empobreciendo en el largo plazo a los ciudadanos de forma general.

Los autores anteriores indican en su exposición una vuelta necesaria a dichos principios, lo que equivale a decir, vuelta al pasado y a los problemas del pasado. No se dan cuenta que en los tiempos en los que vivimos, el pasado hay que usarlo como herramienta para aprender de los errores, no caer de nuevo en ellos. Y el resto, dejarlo para los historiadores.



Del análisis de los textos anteriores, parece que ambos autores están absolutamente convencidos de que el estado de bienestar proviene exclusivamente de opciones políticas vinculadas al progresismo y además desde un tiempo muy cercano.


Bismarck no es considerado un progresista precisamente y sin embargo fue el precursor del estado del bienestar moderno con la implantación en Alemania a finales del siglo XIX de políticas de protección social. ( no entro en su posicionamiento como militar, solo refiero su política proteccionista del obrero alemán)

Tampoco los autores reconocen a nuestro estado del bienestar como el resultado de las enormes desgracias vividas en todo el mundo a raíz de las dos grandes guerras. No hay que olvidar que hasta que ocurrieron estos acontecimientos, en el mundo llamado “ moderno”, la idea general aceptada ( desde la perspectiva del factor capital y del liberalismo que predominaba) era que “todo individuo era el propio generador de sus desgracias.” Lo que equivalía a aceptar como pensamiento general que la inmensa mayoría de los individuos de una sociedad, eran pobres porque carecían de capacidad para dejar de ser pobres.

Solamente tras las dos grandes guerras y la durísima experiencia vivida por la humanidad, ésta comenzó a pensar que la inmensa mayoría de los individuos son y no dejan de ser pobres o desgraciados, porque en el entorno en el que nacen y se desarrollan, carecen de oportunidades.

Esta es la clave. Poseer oportunidades en igualdad de condiciones mínimas. Y aquí es donde radica la llave que diferencia entre los distintos modelos socioeconómicos.

No mencionamos también políticos porque sin un modelo socioeconómico al que seguir, sin un patrón que marque el camino, los políticos están absolutamente perdidos. O dicho de otra manera, toda política que no tenga en cuenta la economía, deja de ser política

La existencia de un valor de canje en los bienes y servicios que forman parte de la vida de los individuos, expresado en unidades monetarias, representa la capacidad del propio individuo de consolidarse como ciudadano activo dentro del colectivo social al que pertenece. Solamente cuando tiene satisfechas sus necesidades mínimas ( entendidas éstas por consenso dentro de cada grupo social) adquiere la capacidad de mostrar su ámbito social y además, toma la decisión de mostrar su ámbito social de manera voluntaria.

Voluntariedad que se adquiere por costumbre y formación dentro del colectivo al que pertenece. Es esta “construcción” de la costumbre y de la formación, donde los principios han de estar establecidos en la consecuencia de unas determinadas finalidades. Y en concreto, una: la capacidad de mejorar y regenerar al individuo social como constructor de una mejor sociedad.

Ningún hombre solo, por capaz que sea, tiene la suficiente capacidad y dimensión para dirigir a un pueblo hacia un objetivo sin la ayuda de un patrón teórico que llevar a la práctica. Y a su vez, ningún patrón teórico por bien definido que esté, se puede llevar a la práctica sin la existencia de un amplio equipo de individuos convencidos, que trabajen bajo las directrices de un líder.

El modelo progresista como lo “añoran” los autores que critican al socioliberalismo, es ineficaz en los tiempos actuales. Tampoco fue un gran éxito en la España de los 80 como promulgan.

Lo que pasó en los años 80 es que en un entorno favorable, de crecimiento, de desarrollo de la igualdad y en una Europa industrial y rica, la existencia de un país emergente como España permitía aplicar estándares que aparentemente funcionaban en la época y que no existían aquí. Por tal motivo, la percepción de la sociedad es que en aquélla época todo era mejor.

Y lo fue evidentemente, pero no por causa única de que el presidente del gobierno fuera uno u otro, de un partido u otro, sino porque los primeros presidentes de nuestra democracia, todos, junto a la monarquía, tuvieron muy claro y acertaron, que España no podía seguir siendo un desconocido dentro de Europa en lo social, y que puesto que pertenecemos a Europa, había que construir nuestra sociedad con el patrón de Europa, que en aquél entonces era el predominante. Y con la lógica necesaria, Europa apoyó tal decisión.





Transcurridos los años, y con la perspectiva actual, no podemos cerrar los ojos como hacen los autores del texto, obviando cualquier otra variable del modelo distinta a la existencia de Felipe González y al PSOE, y negando que existieron otras variables independientes que permitieron el desarrollo añorado por los autores.

Tal como ocurre ahora, el desencanto sobrevenido de la sociedad española por entonces con la etapa de la dictadura, y el recuerdo de los muchos “anteriores” que todavía formaban parte de nuestra sociedad española, volcaron las urnas hacia los partidos progresistas porque los liberales no ofrecían una solución diferente a la que venía existiendo hasta entonces.
La inmensa ayuda de los hoy nuestros socios europeos y las ganas de cambiar las cosas de los españoles, permitieron lanzar la mejora económica que derivó en la mejora de servicios sociales. Por lo tanto y a modo de ejemplo que se repite a lo largo del mundo en todos los países y que sirve como una primera aproximación a lo que puede ser la teoría socioliberal, es que toda mejora económica conlleva mejoras sociales y no al revés.


Y la prueba más palpable de que la economía es la base de toda política social, es que en toda Europa, hoy 2014, ante la caída económica existente, las políticas sociales se ven ampliamente afectadas. En consecuencia, no podemos cerrar los ojos y ver solamente con el prisma de que toda teoría socialista fue y es la solución a nuestros problemas. Porque decir esto, es coger la parte del modelo que me favorece y negar la evidencia demostrada del resto del modelo que nada tiene que ver con el socialismo y sí mucho con la economía.

Hoy estamos viviendo la misma situación que a principios de los años 80. La irrupción de partidos populistas son aceptados por la sociedad española como herramienta para destronar a la equipos de control de la sociedad, es decir, a los partidos políticos clásicos y mayoritarios que han convertido su propia existencia en feudos económicos al modo nacionalista. Ocurre lo mismo en toda Europa, sin que estos partidos sean capaces de “desnudarse a sí mismos” para refundar unos conceptos sobre la base de su propia existencia.

Analizando los discursos y los principios que promulgan estos partidos, y contrastando la situación teórica que venden a los ciudadanos frente a la realidad perceptible, podemos tristemente concluir que ni existe discurso, ni existen principios ni la realidad es esperanzadora para estos partidos como fuente de solución.
Tanto la estructura como el funcionamiento heredado de su propia acción a lo largo de los años, les impide el ejercicio necesario para transformarse en herramientas de gestión útiles para la sociedad actual.

¿Y pueden entonces los partidos llamados populistas regenerar la economía basándose únicamente en una propuesta de regeneración social?

Ya hemos visto antes que de los hechos acontecidos históricamente se concluye que las mejoras sociales provienen de las mejoras económicas y no al revés. Por tanto parece difícil que desde los partidos regeneracionistas se puede revertir la situación actual.



Los autores anteriores definen el modelo socioliberal que promulgamos de forma tan simplemente crítica como:

“Un engendro que no tiene cabida en la izquierda, una especie de socialismo de derechas, un sí pero no que defiende medidas tan contrarias a la solidaridad como el repago sanitario en función de las rentas.”

“Qué es el socioliberalismo, social liberalismo, liberalismo progresista, democrático o social, como queráis llamarlo, os estaréis preguntando y me pregunto yo también..”

“Postulados bien socialdemócratas, bien socioliberales, en aras a fidelizar el voto del electorado de centro, ese al que cualquier partido español aspira y que nadie sabe muy bien dónde está y qué es lo que quiere”.

“Un concepto que sin ser original sí que es contradictorio, usado para referirse al nuevo ministro francés de economía: socioliberal. ¿Qué es esto del socioliberalismo? Resumiendo, y antes de entrar en detalles: un híbrido imposible, una idea anti natura. Aún así parece que el socioliberalismo es una forma de hacerse perdonar por la derecha que pretenden practicar algunos socialistas”


"Los socioliberales se definen como personas que quieren un estado del bienestar pero que sea compatible con la libertad de mercado, básicamente. Pero, seamos sinceros, ¿libertad de mercado significa que la política no debe intervenir y, simplemente, dedicarse a redistribuir o impulsar políticas activas con los excedentes que el mercado quiera ofrecerle? Porque respecto a la política fiscal, también está en contra de los impuestos excesivos. Es decir, pretenden coger la defensa de los derechos civiles, políticos y económicos de la izquierda y mezclarlos con los derechos de los mercados, que son los únicos que reconocen los liberales del momento. Sobra decir que mucho sentido no tiene, ya que el estado del bienestar y la igualdad de oportunidades se basa, de manera inevitable, en la dirección de la economía por parte de un gobierno que quiera situar a la política por encima de los mercados.”
“El socioliberalismo es un invento de la derecha para que el socialismo se anule a sí mismo”.

De la definición que muestran los autores anteriores de la crítica al socioliberalismo, podemos extraer varias conclusiones:

1º- Los socioliberales tenemos que esforzarnos más por aclarar conceptos y hacerlos llegar a los ciudadanos de manera más clara, así como mostrar modelos económicos más allá de los ya mostrados en nuestro blog para la banca y a nivel de intervención parcial en los mercados. Queda claro que los autores anteriores no entendieron el socioliberalismo, ni tampoco se han enterado que los modelos clásicos ya se han quedado obsoletos y tienen a la sociedad mundial actual, en situación de “stopping”.

2º- El posicionamiento absoluto es la causa de la situación actual y el análisis que hacen los autores de la situación histórica, deduce que no entienden que una sociedad se mueve por distintas variables sociales que no son tan independientes entre sí como ellos creen que son.

3º- Siguen en la creencia obsoleta de que el estado de bienestar es producto de políticas progresistas a las que continúan llamando de izquierdas, y mantienen una pugna entre “derechas o capital” e izquierdas o proletariado”, cuando toda la historia del siglo XX nos ha demostrado fehacientemente que dicha pugna es estéril, anticuada, inapropiada y que solamente el condicionamiento del factor capital forzado por un entorno o reglas de juego adecuadas, permite al factor trabajo integrarse como órgano activo del mercado de trabajo en lugar de mantenerse como hasta ahora en un órgano pasivo, lo que elevaría la capacidad de decisión del factor trabajo en el factor capital y en sentido contrario, incrementaría la capacidad de generación de crecimiento en el factor capital.

Ningunean por otro lado a aquélla parte del electorado que no se siente ni progresista ni liberal.

4º- La titulación como socioliberal del ministro francés, por liberalizar la economía deja ver que los autores asocian al término “ socioliberal” toda política económica que se basa en la liberalización, cuando el concepto socioliberal abarca un proyecto mucho más amplio que la propia economía, ya que parte o nace de modificar las relaciones entre ciudadanos tanto en el ámbito civil, como mercantil, judicial y político.

El socioliberalismo, aboga por la existencia de una nueva relación entre el hombre social y el hombre individual basada en los principios por los que la evolución del hombre individual por medio de sus interacciones con otros hombres, estimulan el fortalecimiento de la sociedad a la que pertenece, generando fuerzas económicas que consolidan el grupo mediante el mantenimiento de un equilibrio entre lo que puede ser y lo que debe ser dentro de la economía.

Es decir, establece límites a los comportamientos humanos pero no solamente económicos, tales como la imposición directa absoluta mediante leyes justas y adecuadas, sino por convencimiento e influencia, introduciendo parámetros de competencia controlada y por separación de poderes.

También establece nuevas reglas en la forma de relacionarse tales como lealtad al grupo social al que pertenece, libertad de acción individual dentro de un orden establecido que consolide los fines del grupo, interacción de los grupos sociales a nivel internacional dentro de un orden homogéneo establecido por consenso mediante igualdad de oportunidades a nivel mundial ( libertad de personas, mercancías y capitales entre países homogéneos ) y éstos, los grupos sociales, los establece por consenso y por formación de los ciudadanos, es decir, por convencimiento y por el uso de la razón y del sentido común.

Repetimos la definición de socioliberalismo que divulgamos ya en nuestro blog el 27/09/2011:

El concepto de socioliberalismo habrá de entenderse como una doctrina filosófico económica novedosa y en estado de desarrollo y definición. Diferente del progresismo y del liberalismo, pero que aparece como evolución de ellas a raíz del nacimiento del estado del bienestar y de la influencia de variables existentes en los sistemas geo -económicos actuales. Que postula la convergencia de modelos económicos y de gestión social integrando el capital público y el privado, y donde los Estados intervienen en los mercados deficitarios como un competidor privado más, con el fin de su estimulación. Donde el Estado mantiene el control de lo sectores básicos necesarios para definir a un Estado Moderno : Justicia independiente, Educación, Hacienda y Seguridad en igualdad para todos los ciudadanos. Que desarrolla la sanidad mediante un modelo público con igualdad de atención para todos los ciudadanos y con financiación mixta público privada, gratuita para la atención primaria y hospitalaria y en la que los ciudadanos aportan parte de los costes de la consulta especialista, introduciendo en ésta variables de competencia controlada. Que postula la integración comercial y social transparente entre países diferentes que tienen similares valores en sus variables sociales, políticas y económicas. Que promulgan la colaboración integración y fusión entre los distintos ciudadanos del mundo por la vía de la educación y formación técnica, de la concordia, de la paz, la solidaridad, del respeto mutuo y de los Derechos Humanos.



Como modelo y ejemplo de actuación económica socioliberal por el que se integran los mercados con los fines sociales, les remitimos a nuestro blog y al modelo de guarderías infantiles publicado, o al modelo de estabilización energética de zonas de promoción industrial, donde se puede apreciar un claro ejemplo de cómo usar los mercados para obtener fines sociales, sin incrementar el coste a los ciudadanos ni mermar la iniciativa privada, manteniendo términos de productividad y eficacia y eliminando la sub actividad del sector público, consiguiendo en general un mayor nivel de bienestar en equilibrio económico. Pero estos principios, puede que muchos socialistas no los entiendan,  y así les va.


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