HOTEL DE LAS LETRAS - Cafetería-
C/ Gran Vía, 11 Madrid
Viernes 02 Octubre 2015 Hora 19:00
Para el encuentro con aquéllos ciudadanos que quieran charlar sobre el socioliberalismo y la situación política en España, gustosamente estaré en la cafetería descrita a la hora indicada.
Jesús María González.
jueves, 1 de octubre de 2015
lunes, 28 de septiembre de 2015
CATALUÑA: OFFSIDE?
CATALUÑA, ¿OFFSIDE?
Tras las elecciones autonómicas de ayer, queda al descubierto la verdadera situación de presente y de futuro para España.
Lejos de la aventura desairada de los nacionalistas separatistas, a los que somos nacionalistas españoles se nos muestra una burla histórica de muy difícil empaque: España vuelve a la misma situación de encrucijada que hace 80 años.
Por un lado, una ideología encriptada a la par que inconclusa, enfrentada, desorganizada como la que aglutinan los partidos de ideología progresista y republicana. Sin proyecto de país, ni de exigencia a sí mismos frente a la exigencia colectiva, pero unidos frente al adversario y muy activos en la calle.
Por otro lado, el pensamiento único de país, de Estado, de integración viva, de exigencia global, de conservadurismo, de atropello al ciudadano . Sin una clara aceptación de la cesión y la aceptación y con el inmovilismo por bandera, tanto individual como colectivo.
Este es el enfrentamiento que marcó la etapa más negra de nuestra reciente historia moderna: tres años de sangrientos enfrentamientos, del discurso por la imposición de mi artículo 21 de bemoles, de cuarenta años de sangría social y económica, y de otros cuarenta de alegría desenfrenada, de avance social y de una equivocada construcción social basada en el despilfarro, la falta de criterio constructivo, la falta de sociedad, la saciedad tanto individual como colectiva, la deficiente formación social, el individualismo, la carente solidaridad real frente a nosotros mismos en contra de la mostrada hacia el exterior, la escasa planificación,…Bastantes aciertos, pero muchos errores, el peor de todos: la inacción colectiva.
Pero a diferencia de entonces, hoy la inmensa mayoría de la sociedad tenemos algo que no teníamos los españoles antaño: Formación. Y la inmensa mayoría de los ciudadanos sabemos que no vamos a caer en las mismas tentaciones violentas, porque las herramientas son otras, porque las soluciones son otras, porque el entorno también es otro. Y la paz social, nuestro fin.
Y entonces, ¿ahora qué?
En este blog ya mostramos nuestro análisis de qué es el nacionalismo, cuáles son sus valores y cómo se combaten. Por lo tanto a lo expuesto nos referimos (ref. nuestra entrada en este blog de enero 2014). Pero por otro lado, del análisis de los resultados de ayer, obtenemos las siguientes conclusiones:
La población de Cataluña es de 7.391.133 habitantes a Enero de 2015 (fuente INE). de los cuales, tuvieron derecho a voto 5.314.913 personas ( el resto son menores de edad y extranjeros sin derecho a voto).
Acudieron a las urnas un total de 4.115.807 personas, que representan un 77,44 % lo que fortalece de manera notable los resultados obtenidos y genera asimismo una carga moral importante a tener en cuenta en el análisis de resultados.
La suma de los votos en blanco así como los votos nulos, no alcanzó el 1%, por lo que resultan inmateriales a la hora de analizar los resultados.
El voto total de los separatistas ascendió a 2.060.418 personas ( resultado de la suma de votos obtenidos por JxSí + CUP + Unió) lo que equivale a decir que el 50,06 % de las personas que acudieron a votar, están por la separación de Cataluña del resto del estado español. Hecho muy notable y de vital trascendencia porque supone el equilibrio más inestable que existe: el de la banqueta de 2 patas o lo que es lo mismo, una verdadera fractura social en la mitad de la población.
Si tenemos en cuenta la representatividad que suponen los votos separatistas frente al total de participación, representan solamente el 28,15% de los votos emitidos, lo que impide a los nacionalistas cantar la victoria, y debería de ser un freno suficiente a la hora de imponer su voluntad por la vía de la voz más alta y de la falta del respeto al ciudadano de enfrente.
Por lo tanto, la conclusión clara es que las elecciones de ayer no sirvieron en absoluto para resolver un problema, sino todo lo contrario, para hacer el problema mucho mayor.
De los 40.555.540 de españoles existentes a enero de 2015 ( la diferencia con los 46.439.864 habitantes censados corresponde a extranjeros), 2.060.418 españoles separatistas catalanes ( 5,80% ) plantean abiertamente su separación política, económica y administrativa del resto del Estado.
Y aquí, ha llegado el momento de tomar una decisión. Y como todas las decisiones que suponen una fractura social, va a ser dolorosa. Pero no podemos continuar más tiempo negando el enfrentamiento social que todos sabemos que no va a acabar nunca. Y no lo va a hacer porque la cesión de competencias desde el Estado central hacia las comunidades autónomas (término muy mal elegido por cierto, hubiera sido mucho mejor el término de comunidades regionales ) ya hace tiempo que se excedió en mucho, hasta el punto de debilitar al Estado en competencias que le son propias tales como la educación, la seguridad, hacienda y Justicia. Competencias que para los socioliberales son de obligado registro y desempeño del Estado.
Por tanto, sabiendo que no podemos ceder más competencias, si no se devuelven parte de las que hay, ¿Cuál de las dos sociedades enfrentadas va a ceder?
No es posible más cesión. Ni más negociación. Ni más retorcer el lenguaje en busca de lo indescriptible. Ni por supuesto el tan llevado estado federal por el que abogan los socialistas y que cuando intentan explicar, sencillamente no explican nada porque saben que el estado federal posible, ya está implantado y hace tiempo que se estiró todo lo que se podía.
Ni el tan llevado reconocimiento de la “ particularidad diferencial” del hecho catalán porque como bien dijo un catalán ilustre por su inteligencia “los catalanes nos diferenciamos del resto en que estamos llenos o contaminados de Pérez, Díaz y demás …” No recuero con exactitud sus palabras, pero alabo su inteligente y fina ironía y suscribo el fondo de la idea expuesta por el Sr. Boadella.
A parte de la lengua que es un valor a proteger en igualdad de condición que el castellano ¿cuál es el hecho diferencial? ¿Es que de verdad algún español está en contra de la sardana, del resto de folklore catalán, de fama de tacañería, o de su maravillosa concepción de lo social? Solamente los dirigentes políticos nacionalistas con el único afán de proteger y justificar su propia existencia, son capaces de vender esta idea.
Pero volviendo a lo que deberíamos de hacer para afrontar este problema de una vez por todas, ¿ no creen que ya va siendo hora de que hagamos en España un referendum para responder a la pregunta de si aceptaría usted la separación política, administrativa, económica y social de una parte del territorio español?
Y
En caso de contestar “si” a la pregunta anterior, ¿Cómo aceptaría usted la cesión del patrimonio español a la parte separada, por cesión en el tiempo o por compra venta?
Y a lo mejor, el resultado nos sorprendería a todos. Porque muchos españoles acabaríamos diciendo que sí, que se marchen de una vez, bien pagando la parte que corresponda o bien por cesión en el tiempo del uso del patrimonio ( cada parte mantiene sus ingresos y gastos y durante un tiempo ( en años) se mantiene el uso y disfrute del patrimonio español.). Solamente los españoles en su conjunto, podemos decidir qué queremos para España.
El referendum debería de hacerse en el próximo año como muy tarde, para no desligar más la situación en el tiempo.
Se habilitarían un domicilio fiscal en cualquier territorio español para aquéllos españoles residentes en Cataluña que quieran trasladar sus derechos y obligaciones a España, aunque físicamente sigan residiendo allí. Y lo mismo con las empresas que quieran trasladar su sede social para acogerse a los derechos y obligaciones españoles.
Si esto ocurriese, Cataluña acabaría arruinada en pocos años, solamente los ciudadanos que mantuvieran la nacionalidad española a pesar de seguir viviendo allí, mantendrían un estatus económico razonable y las empresas que cambiaran su domicilio fiscal al resto de España, seguirían dentro del euro. El resto, en su mayoría no beneficiada ( porque siempre habría una clase dirigente que mantendría un estatus económico fantástico), conocería la escasez y la falta de opciones económicas. Y tras varios años de sufrimiento, acabarían solicitando su vuelta a España y aquí es donde se habría acabado por muchas generaciones, la tontería nacionalista.
Y esto sería así, porque no hemos sabido ni diseñar bien España, ni poner freno cuando debimos ponerlo. Aún estamos a tiempo, pero casi se ha acabado. Pero esta vez, no será un derramamiento de sangre, sino de dinero.
Es evidente, que si en el referendum saliera el no. Igualmente el dinero sería la herramienta para tomar el control de la comunidad autónoma, con los mismos fundamentos que los esgrimidos en este mismo blog cuando explicamos el concepto de los nacionalismos.
iniciativas@socioliberales.com
Tras las elecciones autonómicas de ayer, queda al descubierto la verdadera situación de presente y de futuro para España.
Lejos de la aventura desairada de los nacionalistas separatistas, a los que somos nacionalistas españoles se nos muestra una burla histórica de muy difícil empaque: España vuelve a la misma situación de encrucijada que hace 80 años.
Por un lado, una ideología encriptada a la par que inconclusa, enfrentada, desorganizada como la que aglutinan los partidos de ideología progresista y republicana. Sin proyecto de país, ni de exigencia a sí mismos frente a la exigencia colectiva, pero unidos frente al adversario y muy activos en la calle.
Por otro lado, el pensamiento único de país, de Estado, de integración viva, de exigencia global, de conservadurismo, de atropello al ciudadano . Sin una clara aceptación de la cesión y la aceptación y con el inmovilismo por bandera, tanto individual como colectivo.
Este es el enfrentamiento que marcó la etapa más negra de nuestra reciente historia moderna: tres años de sangrientos enfrentamientos, del discurso por la imposición de mi artículo 21 de bemoles, de cuarenta años de sangría social y económica, y de otros cuarenta de alegría desenfrenada, de avance social y de una equivocada construcción social basada en el despilfarro, la falta de criterio constructivo, la falta de sociedad, la saciedad tanto individual como colectiva, la deficiente formación social, el individualismo, la carente solidaridad real frente a nosotros mismos en contra de la mostrada hacia el exterior, la escasa planificación,…Bastantes aciertos, pero muchos errores, el peor de todos: la inacción colectiva.
Pero a diferencia de entonces, hoy la inmensa mayoría de la sociedad tenemos algo que no teníamos los españoles antaño: Formación. Y la inmensa mayoría de los ciudadanos sabemos que no vamos a caer en las mismas tentaciones violentas, porque las herramientas son otras, porque las soluciones son otras, porque el entorno también es otro. Y la paz social, nuestro fin.
Y entonces, ¿ahora qué?
En este blog ya mostramos nuestro análisis de qué es el nacionalismo, cuáles son sus valores y cómo se combaten. Por lo tanto a lo expuesto nos referimos (ref. nuestra entrada en este blog de enero 2014). Pero por otro lado, del análisis de los resultados de ayer, obtenemos las siguientes conclusiones:
La población de Cataluña es de 7.391.133 habitantes a Enero de 2015 (fuente INE). de los cuales, tuvieron derecho a voto 5.314.913 personas ( el resto son menores de edad y extranjeros sin derecho a voto).
Acudieron a las urnas un total de 4.115.807 personas, que representan un 77,44 % lo que fortalece de manera notable los resultados obtenidos y genera asimismo una carga moral importante a tener en cuenta en el análisis de resultados.
La suma de los votos en blanco así como los votos nulos, no alcanzó el 1%, por lo que resultan inmateriales a la hora de analizar los resultados.
El voto total de los separatistas ascendió a 2.060.418 personas ( resultado de la suma de votos obtenidos por JxSí + CUP + Unió) lo que equivale a decir que el 50,06 % de las personas que acudieron a votar, están por la separación de Cataluña del resto del estado español. Hecho muy notable y de vital trascendencia porque supone el equilibrio más inestable que existe: el de la banqueta de 2 patas o lo que es lo mismo, una verdadera fractura social en la mitad de la población.
Si tenemos en cuenta la representatividad que suponen los votos separatistas frente al total de participación, representan solamente el 28,15% de los votos emitidos, lo que impide a los nacionalistas cantar la victoria, y debería de ser un freno suficiente a la hora de imponer su voluntad por la vía de la voz más alta y de la falta del respeto al ciudadano de enfrente.
Por lo tanto, la conclusión clara es que las elecciones de ayer no sirvieron en absoluto para resolver un problema, sino todo lo contrario, para hacer el problema mucho mayor.
De los 40.555.540 de españoles existentes a enero de 2015 ( la diferencia con los 46.439.864 habitantes censados corresponde a extranjeros), 2.060.418 españoles separatistas catalanes ( 5,80% ) plantean abiertamente su separación política, económica y administrativa del resto del Estado.
Y aquí, ha llegado el momento de tomar una decisión. Y como todas las decisiones que suponen una fractura social, va a ser dolorosa. Pero no podemos continuar más tiempo negando el enfrentamiento social que todos sabemos que no va a acabar nunca. Y no lo va a hacer porque la cesión de competencias desde el Estado central hacia las comunidades autónomas (término muy mal elegido por cierto, hubiera sido mucho mejor el término de comunidades regionales ) ya hace tiempo que se excedió en mucho, hasta el punto de debilitar al Estado en competencias que le son propias tales como la educación, la seguridad, hacienda y Justicia. Competencias que para los socioliberales son de obligado registro y desempeño del Estado.
Por tanto, sabiendo que no podemos ceder más competencias, si no se devuelven parte de las que hay, ¿Cuál de las dos sociedades enfrentadas va a ceder?
No es posible más cesión. Ni más negociación. Ni más retorcer el lenguaje en busca de lo indescriptible. Ni por supuesto el tan llevado estado federal por el que abogan los socialistas y que cuando intentan explicar, sencillamente no explican nada porque saben que el estado federal posible, ya está implantado y hace tiempo que se estiró todo lo que se podía.
Ni el tan llevado reconocimiento de la “ particularidad diferencial” del hecho catalán porque como bien dijo un catalán ilustre por su inteligencia “los catalanes nos diferenciamos del resto en que estamos llenos o contaminados de Pérez, Díaz y demás …” No recuero con exactitud sus palabras, pero alabo su inteligente y fina ironía y suscribo el fondo de la idea expuesta por el Sr. Boadella.
A parte de la lengua que es un valor a proteger en igualdad de condición que el castellano ¿cuál es el hecho diferencial? ¿Es que de verdad algún español está en contra de la sardana, del resto de folklore catalán, de fama de tacañería, o de su maravillosa concepción de lo social? Solamente los dirigentes políticos nacionalistas con el único afán de proteger y justificar su propia existencia, son capaces de vender esta idea.
Pero volviendo a lo que deberíamos de hacer para afrontar este problema de una vez por todas, ¿ no creen que ya va siendo hora de que hagamos en España un referendum para responder a la pregunta de si aceptaría usted la separación política, administrativa, económica y social de una parte del territorio español?
Y
En caso de contestar “si” a la pregunta anterior, ¿Cómo aceptaría usted la cesión del patrimonio español a la parte separada, por cesión en el tiempo o por compra venta?
Y a lo mejor, el resultado nos sorprendería a todos. Porque muchos españoles acabaríamos diciendo que sí, que se marchen de una vez, bien pagando la parte que corresponda o bien por cesión en el tiempo del uso del patrimonio ( cada parte mantiene sus ingresos y gastos y durante un tiempo ( en años) se mantiene el uso y disfrute del patrimonio español.). Solamente los españoles en su conjunto, podemos decidir qué queremos para España.
El referendum debería de hacerse en el próximo año como muy tarde, para no desligar más la situación en el tiempo.
Se habilitarían un domicilio fiscal en cualquier territorio español para aquéllos españoles residentes en Cataluña que quieran trasladar sus derechos y obligaciones a España, aunque físicamente sigan residiendo allí. Y lo mismo con las empresas que quieran trasladar su sede social para acogerse a los derechos y obligaciones españoles.
Si esto ocurriese, Cataluña acabaría arruinada en pocos años, solamente los ciudadanos que mantuvieran la nacionalidad española a pesar de seguir viviendo allí, mantendrían un estatus económico razonable y las empresas que cambiaran su domicilio fiscal al resto de España, seguirían dentro del euro. El resto, en su mayoría no beneficiada ( porque siempre habría una clase dirigente que mantendría un estatus económico fantástico), conocería la escasez y la falta de opciones económicas. Y tras varios años de sufrimiento, acabarían solicitando su vuelta a España y aquí es donde se habría acabado por muchas generaciones, la tontería nacionalista.
Y esto sería así, porque no hemos sabido ni diseñar bien España, ni poner freno cuando debimos ponerlo. Aún estamos a tiempo, pero casi se ha acabado. Pero esta vez, no será un derramamiento de sangre, sino de dinero.
Es evidente, que si en el referendum saliera el no. Igualmente el dinero sería la herramienta para tomar el control de la comunidad autónoma, con los mismos fundamentos que los esgrimidos en este mismo blog cuando explicamos el concepto de los nacionalismos.
iniciativas@socioliberales.com
jueves, 24 de septiembre de 2015
TERTULIA SOBRE SOCIOLIBERALISMO EN MADRID -VIERNES 2 OCTUBRE 2015
El próximo viernes 02/oct/2015 estaré en Madrid por la tarde en la zona de Atocha. Todos los ciudadanos interesados en participar en una tertulia sobre el socioliberalismo y la actualidad política, enviar correo a iniciativas@socioliberales.com para facilitarles el lugar del evento.
Un saludo
Un saludo
jueves, 1 de enero de 2015
IMPLANTACIÓN DE UNA POLITICA INDUSTRIAL. UNA TRAZA SOCIOLIBERAL
Una y otra vez el factor capital trata de imponerse al factor trabajo en el difícil equilibrio que surge de la pugna existente en el mercado de trabajo.
Una oferta de trabajo cada vez más pequeña, donde la especialización laboral ( técnica) de la demanda, se ofrece día a día como una verdadera herramienta de gestión y control del factor trabajo, es utilizada por el factor capital para la búsqueda de los mejores candidatos. Éstos se ofrecen en cuerpo y alma para competir dentro de la misma empresa, generando en ésta mayor capacidad para competir en un entorno cada vez más hostil y más amplio.
En muchas ocasiones la búsqueda del bienestar individual, tan anhelado por otra parte por todos los ciudadanos del mundo, se limita a ser una simple búsqueda de un estatus mínimo de supervivencia. Esto nos hace pensar cómo podemos definir el estado de bienestar desde un análisis del mercado de trabajo.
Las sociedades consideradas modernas, no pueden permitir que los ciudadanos no tengan mayores aspiraciones que la simple supervivencia, porque cuando esto es así, la ambición que todo ciudadano debe tener por mejorar sus condiciones de vida, se convierte en un conjunto de frustraciones individuales que transcienden a lo colectivo, y transforman el concepto de ciudadano frustrado en comunidad frustrada.
Una comunidad frustrada coagula la capacidad de desarrollo mental del país al que pertenece y con el paso del tiempo, esta frustración colectiva acaba en violencia tanto activa como pasiva, arrastrando al país hacia el fondo más oscuro de la evolución humana.
¿Qué consideramos por violencia pasiva?. La inacción tanto mental como física.
¿ Y violencia activa? La que todos conocemos: El uso de la fuerza frente a la razón.
Ambas dos se dan en todas las sociedades porque las dos están implícitas en el corazón del ser humano. Forman parte de él. Están en el ADN humano. Pero es cuando se convierten en explícitas, cuando verdaderamente hacen daño a la sociedad.
Por eso, el conjunto de la sociedad tiene que luchar permanentemente contra estas dos violencias para que sigan controladas por el propio individuo mediante el autocontrol de la violencia activa, y la automotivación que elimina la violencia pasiva.
Sobre la violencia activa no hay mucho más que decir de lo ya estudiado por grandes pensadores a lo largo de todos los tiempos. La pregunta de por qué el hombre es violento por naturaleza, tiene muchos análisis. Muchas respuestas y muchas explicaciones. Pero el hombre sigue siendo violento incluso en el siglo XXI. Esta es la triste conclusión.
Mediante el uso de la razón podemos en un momento de tranquilidad predicar la calma, el diálogo, el análisis de la situación y la búsqueda de lo positivo: mediación frente a cerrazón, la palabra frente al arma.
Y está demostrado estadísticamente que cuanto mayor es el grado de formación de los individuos de una sociedad, menor es el grado de violencia existente dentro de esta sociedad.
Pero ¿qué ocurre cuando la agresión es permanente? ¿Hasta qué punto la desesperación de los ciudadanos puede conducirse mediante el sosiego? O hasta qué punto es castigable la reacción violenta de un hombre frente a la agresión continua?
Llegado a este punto, es necesario distinguir entre dos tipos de agresiones:
La que recibe el individuo frente al sistema y la que recibe el individuo de otro individuo.
No indicamos el análisis de la violencia generada por el individuo frente al sistema, porque el sistema como herramienta de gestión social, representa lo que el conjunto de individuos definen como colectivo, y por tanto, la agresión del individuo hacia el sistema, habrá de ser sinónimo de la agresión entre individuos.
Nos centraremos en la agresión del sistema al individuo.
Si partimos del principio de que todo hombre civilizado quiere vivir en paz, crecer económica y socialmente más que sus padres, tener reconocimiento social y crear un entorno mejor que el que se encuentra con el fin de perpetuar en la siguiente generación un plus de evolución, estaríamos ante una afirmación que cualquier persona del planeta con una formación mínima o escuchando esto de alguien que sepa explicarlo, suscribiría.
Este principio podemos afirmarlo con rotundidad y claridad de ideas en la parte del planeta desarrollada. ¿Pero y en el resto? ¿Cuál sería el análisis de este principio en aquéllas partes del planeta con poblaciones deprimidas y sin escaso o ningún estado de bienestar?
Evidentemente la respuesta a esta última reflexión no la podemos analizar desde nuestro escaso conocimiento y con la escasez de medios que disponemos, por lo que vamos a centrar la reflexión en la visión del principio descrito desde el mundo desarrollado en el que tenemos la suerte de haber nacido ( no olvidemos que la suerte de cuna es una cuestión de mera probabilidad y no por ello somos ni más listos, ni menos, ni mejores que los que tuvieron menos suerte).
Volviendo a la cuestión principal del principio que todo hombre firmaría aceptar, ¿ cuál sería el equilibrio entre obligación y derecho del par individuo / sistema, por el que se cumpliría la ecuación descrita en el principio?
En un intento simple de definir en una ecuación dicho equilibrio, encontramos las siguientes variables:
Paz, crecimiento económico, crecimiento social, entorno estable, evolución intelectual y perpetuar la especie humana.
¿Cuáles de estas variables dependen del individuo exclusivamente? ¿ Cuáles de ellas se comportan de manera independiente respecto de las otras y respecto del individuo?
La respuesta es tan compleja como simple: Ninguna de las variables es independiente.
Aquéllas que en un principio podríamos pensar que son independientes y propias del individuo, como por ejemplo la paz, la evolución intelectual y el perpetuar la especie humana, se tornan en una idea imposible de independencia, por cuanto que está demostrado que es propio e intrínseco del ser humano y está en la naturaleza del mismo el perpetuarse, el engendrar descendencia como fin último de la existencia. Pero esta capacidad está influenciada plenamente con el entorno y la capacidad de adaptación del medio, por lo que no estamos ante una variable independiente.
¿Seríamos capaces de asegurar que si en los países subdesarrollados la sociedad alcanzara un nivel de desarrollo importante, seguirían teniendo muchos hijos? Si comparamos el comportamiento del hombre en el mundo desarrollado y consideramos este entorno como el destino alcanzado por la sociedad subdesarrollada, tendríamos que asegurar que el número de hijos descendería a unos niveles incluso preocupantes para cubrir la tasa de crecimiento vegetativo. En consonancia con esto, esta variable en la práctica se identifica con la existencia y protección de una unidad familiar.
Sabiendo que el hombre es un ser social por naturaleza, ¿puede por sí mismo asegurar la paz de su entorno aislándose de terceros que interactúan con él? La respuesta es fácil: no.
Lo mismo ocurre con la evolución intelectual y con el crecimiento social. ¿Cómo va a evolucionar el individuo si no es partiendo de un nivel intelectual adquirido? Y por otra parte, por qué va a querer el individuo crecer socialmente si no entiende la responsabilidad que ello implica? Sin la asunción de esta responsabilidad, el crecimiento social no es más que despotismo y degeneración del colectivo.
En conclusión, todas estas variables: paz, evolución intelectual, crecimiento social y posibilidad de perpetuar, dependen de la variable entorno.
En un entorno hostil, el individuo se centra exclusivamente en la supervivencia y como hemos dicho al principio, esta lucha permanente desencadena violencia activa.
Por otro lado, en un entorno demasiado “acomodado”, el individuo se torna egoísta, insolidario e inactivo y genera violencia pasiva. Ambas violencias, acaban por destruir la sociedad que las padece.
Y digo destruir y no construir, porque la violencia pasiva solamente se alcanza en aquéllas sociedades que por su nivel de desarrollo, crearon generaciones de individuos demasiado complacientes con su entorno, hasta el punto de que los valores transmitidos por la tradición y los adquiridos por la evolución, quedan solapados por los falsos valores de acomodamiento mal entendido.
A modo de ejemplo, recuerdo historias contadas por un amigo jesuita, que estuvo en las comarcas mineras asturianas en las que el alto porcentaje de mineros jubilados en edades absolutamente productivas ( entorno a los 45 años de edad) y con altísimas pensiones, configuró una línea de pensamiento “acomodado” que se transmitió desde los padres jubilados hacia los hijos veinteañeros. Por esta “norma no escrita” por la que se regían los padres, sus hijos no podían aceptar salarios bajos acordes con otras actividades distintas de la minería, y preferían estar en casa y cobrando de sus padres los gastos improductivos del ocio, antes que aceptar los trabajos mal pagados e ir adquiriendo experiencia laboral.
Esta actitud en la mentalidad de sus padres, generó un grado de violencia pasiva de tal magnitud que hizo perder a sus hijos varios años de evolución en la preparación y adecuación mental necesaria para enfrentarse a los problemas del mercado de trabajo.
Hoy, 30 años después de la reconversión minera, el paro en las comarcas es altísimo, la despoblación y deslocalización adquiere tintes dramáticos con un envejecimiento de la población muy por encima de la media nacional, y la desesperación de los jóvenes ante la falta de oportunidades es tremendamente preocupante.
En dicha comarca minera, los índices de ventas farmacéuticas de ansiolíticos son elevadísimos y muy rentables para la industria farmacéutica que no genera, salvo alguna excepción, valor añadido y riqueza entre la población afectada.
Si la mentalidad de sus padres ante el acomodo recibido, hubiera sido diferente y de estímulo, tal vez estaríamos poniendo otro tipo de ejemplos.
Evidentemente existen otros factores que ayudaron a crear este problema, pero solamente estoy analizando superficialmente el entorno como variable, y no las causas de este entorno concreto.
En consecuencia, el entorno que permite el desarrollo de todas las variables anteriormente descritas del modelo propuesto, habrá de ser aquél que es capaz de ofrecer a los individuos esperanza manteniendo a su vez, un determinado nivel de preocupación. Y el equilibrio en este enfrentamiento solamente se consigue con un entorno estable.
La estabilidad del entorno pasa por crear oportunidades para que los individuos puedan crear proyectos de vida a largo plazo y necesariamente se conseguirá con un entorno con crecimiento económico.
¿Y cómo conseguimos el crecimiento económico que a su vez desarrolle un entorno estable?
Todos los políticos quieren tener esta respuesta y desde luego que no es fácil de responder en la práctica. Y no lo es porque en la respuesta intervienen muchos órganos de decisión que, de no estar adecuadamente coordinados, no se alcanzará nunca un resultado óptimo.
La respuesta pasa por la definición e implantación a medio y largo plazo de una POLÍTICA INDUSTRIAL.
La política industrial es altamente demandada por todos los operadores del mercado de trabajo: sindicatos y empresarios, trabajadores y políticos. Y las variables a tener en cuenta son conocidas por todos: formación, interrelación subjetiva, disponibilidad de medios materiales, financiación y energía.
Si de forma adecuada se establecen acciones que actúen sobre todas estas variables, el sistema permitirá crear el entorno estable adecuado y oportunidades de negocio suficientes como para que el individuo se consolide en una sociedad en paz, crezca socialmente y evolucione en lo intelectual manteniendo unidades de familia suficientes para asegurar el futuro de la sociedad.
Los socioliberales abogamos porque la formación sea extensa tanto en lo técnico como en lo humano, y tiene que ir necesariamente de la mano de la interrelación subjetiva, es decir, dentro del periodo de formación, el individuo tiene que aprender a integrarse dentro de un mundo global, mediante intercambio de estancias temporales y formación en otros lugares afines. Se trata de construir al trabajador global e internacional, capaz de entender que el desplazamiento físico no es una amenaza, si va acompañado de condiciones óptimas.
Las empresas necesitan disponibilidad de medios, es decir, terrenos industriales adecuados y preparados en comunicaciones, telecomunicaciones y a un precio razonable en régimen de alquiler, no en propiedad, que se va adquiriendo con el paso de los años. El principio de que el suelo industrial es público y a un precio variable en función de los beneficios sociales que es capaz de generar la empresa que se instala, es un matiz a tener siempre en cuenta. De esta manera, las empresas tienen motivación por instalarse y quedarse en una determinada zona geográfica e ir alcanzando beneficios a medida que va consolidando empleo, siendo los periodos establecidos, por ciclos de 25 años.
La financiación adecuada para los proyectos ha de existir mediante una banca pública o semipública destinada a empresas y que compita directamente con la banca privada, ofreciendo productos de financiación viables. En este blog en otras intervenciones, ya hemos establecido nuestro criterio sobre la banca.
La energía estable es la última clave para la creación de una política industrial adecuada.
¿Cómo es posible que en las cabeceras industriales del país, no existan centros de producción energética sostenible mixta público – privada?
Es necesario hacer inversiones en centros de producción de energía con destino a la industria mediante la creación de empresas mixtas constituidas por una empresa pública junto a las empresas privadas implantadas en la zona de actividad y que se van a beneficiar de una energía adecuada a un precio razonable.
A modo de ejemplo indicamos la comarca de Avilés con una alta implantación de empresas grandes industriales con una capacidad de generación de empleo altísima.
Aprovechar la fuerza maremotriz del mar Cantábrico, los molinos de viento y cuantos pantanos sean necesarios para crear esta fuente de energía límpia que facilite a estas empresas cantidad y precios estables que las haga competitivas. ¿ A cambio? La obligación de implantación por periodos de 25 años y la reinversión y modernización de las plantas industriales.
¿Financiación? El proyecto es financiado por las propias empresas beneficiarias junto a la administración. De esta manera, las empresas beneficiarias transforman un coste variable de producción en un marco inestable, que es lo que tienen actualmente, en un coste fijo de amortización a 25 años. Esto les garantiza un bajísimo coste de energía lo que sin duda redunda en una inversión mayor en la planta industrial, beneficios asegurados que conllevan a modernización y creación de puestos de trabajo, estabilidad laboral y beneficios para la sociedad.
Este uno de los grandes retos que tiene Europa ahora mismo: convencer a las empresas para que la producción vuelva al continente y han de ser los políticos quienes se involucren de una vez por todas. No sirven de mucho las políticas monetarias planteadas por Bruxelas para estimular la economía. Se proponen 350.000 mll. De euros en financiación. Pero si no rompemos los principios neoliberales, solamente conseguiremos especulación. Si no impedimos volver a los principios progresistas con este dinero, solo conseguiremos derroche y despilfarro.
¿Los socioliberales? Hoy todavía no estamos. Cuando estemos, lo haremos.
Una oferta de trabajo cada vez más pequeña, donde la especialización laboral ( técnica) de la demanda, se ofrece día a día como una verdadera herramienta de gestión y control del factor trabajo, es utilizada por el factor capital para la búsqueda de los mejores candidatos. Éstos se ofrecen en cuerpo y alma para competir dentro de la misma empresa, generando en ésta mayor capacidad para competir en un entorno cada vez más hostil y más amplio.
En muchas ocasiones la búsqueda del bienestar individual, tan anhelado por otra parte por todos los ciudadanos del mundo, se limita a ser una simple búsqueda de un estatus mínimo de supervivencia. Esto nos hace pensar cómo podemos definir el estado de bienestar desde un análisis del mercado de trabajo.
Las sociedades consideradas modernas, no pueden permitir que los ciudadanos no tengan mayores aspiraciones que la simple supervivencia, porque cuando esto es así, la ambición que todo ciudadano debe tener por mejorar sus condiciones de vida, se convierte en un conjunto de frustraciones individuales que transcienden a lo colectivo, y transforman el concepto de ciudadano frustrado en comunidad frustrada.
Una comunidad frustrada coagula la capacidad de desarrollo mental del país al que pertenece y con el paso del tiempo, esta frustración colectiva acaba en violencia tanto activa como pasiva, arrastrando al país hacia el fondo más oscuro de la evolución humana.
¿Qué consideramos por violencia pasiva?. La inacción tanto mental como física.
¿ Y violencia activa? La que todos conocemos: El uso de la fuerza frente a la razón.
Ambas dos se dan en todas las sociedades porque las dos están implícitas en el corazón del ser humano. Forman parte de él. Están en el ADN humano. Pero es cuando se convierten en explícitas, cuando verdaderamente hacen daño a la sociedad.
Por eso, el conjunto de la sociedad tiene que luchar permanentemente contra estas dos violencias para que sigan controladas por el propio individuo mediante el autocontrol de la violencia activa, y la automotivación que elimina la violencia pasiva.
Sobre la violencia activa no hay mucho más que decir de lo ya estudiado por grandes pensadores a lo largo de todos los tiempos. La pregunta de por qué el hombre es violento por naturaleza, tiene muchos análisis. Muchas respuestas y muchas explicaciones. Pero el hombre sigue siendo violento incluso en el siglo XXI. Esta es la triste conclusión.
Mediante el uso de la razón podemos en un momento de tranquilidad predicar la calma, el diálogo, el análisis de la situación y la búsqueda de lo positivo: mediación frente a cerrazón, la palabra frente al arma.
Y está demostrado estadísticamente que cuanto mayor es el grado de formación de los individuos de una sociedad, menor es el grado de violencia existente dentro de esta sociedad.
Pero ¿qué ocurre cuando la agresión es permanente? ¿Hasta qué punto la desesperación de los ciudadanos puede conducirse mediante el sosiego? O hasta qué punto es castigable la reacción violenta de un hombre frente a la agresión continua?
Llegado a este punto, es necesario distinguir entre dos tipos de agresiones:
La que recibe el individuo frente al sistema y la que recibe el individuo de otro individuo.
No indicamos el análisis de la violencia generada por el individuo frente al sistema, porque el sistema como herramienta de gestión social, representa lo que el conjunto de individuos definen como colectivo, y por tanto, la agresión del individuo hacia el sistema, habrá de ser sinónimo de la agresión entre individuos.
Nos centraremos en la agresión del sistema al individuo.
Si partimos del principio de que todo hombre civilizado quiere vivir en paz, crecer económica y socialmente más que sus padres, tener reconocimiento social y crear un entorno mejor que el que se encuentra con el fin de perpetuar en la siguiente generación un plus de evolución, estaríamos ante una afirmación que cualquier persona del planeta con una formación mínima o escuchando esto de alguien que sepa explicarlo, suscribiría.
Este principio podemos afirmarlo con rotundidad y claridad de ideas en la parte del planeta desarrollada. ¿Pero y en el resto? ¿Cuál sería el análisis de este principio en aquéllas partes del planeta con poblaciones deprimidas y sin escaso o ningún estado de bienestar?
Evidentemente la respuesta a esta última reflexión no la podemos analizar desde nuestro escaso conocimiento y con la escasez de medios que disponemos, por lo que vamos a centrar la reflexión en la visión del principio descrito desde el mundo desarrollado en el que tenemos la suerte de haber nacido ( no olvidemos que la suerte de cuna es una cuestión de mera probabilidad y no por ello somos ni más listos, ni menos, ni mejores que los que tuvieron menos suerte).
Volviendo a la cuestión principal del principio que todo hombre firmaría aceptar, ¿ cuál sería el equilibrio entre obligación y derecho del par individuo / sistema, por el que se cumpliría la ecuación descrita en el principio?
En un intento simple de definir en una ecuación dicho equilibrio, encontramos las siguientes variables:
Paz, crecimiento económico, crecimiento social, entorno estable, evolución intelectual y perpetuar la especie humana.
¿Cuáles de estas variables dependen del individuo exclusivamente? ¿ Cuáles de ellas se comportan de manera independiente respecto de las otras y respecto del individuo?
La respuesta es tan compleja como simple: Ninguna de las variables es independiente.
Aquéllas que en un principio podríamos pensar que son independientes y propias del individuo, como por ejemplo la paz, la evolución intelectual y el perpetuar la especie humana, se tornan en una idea imposible de independencia, por cuanto que está demostrado que es propio e intrínseco del ser humano y está en la naturaleza del mismo el perpetuarse, el engendrar descendencia como fin último de la existencia. Pero esta capacidad está influenciada plenamente con el entorno y la capacidad de adaptación del medio, por lo que no estamos ante una variable independiente.
¿Seríamos capaces de asegurar que si en los países subdesarrollados la sociedad alcanzara un nivel de desarrollo importante, seguirían teniendo muchos hijos? Si comparamos el comportamiento del hombre en el mundo desarrollado y consideramos este entorno como el destino alcanzado por la sociedad subdesarrollada, tendríamos que asegurar que el número de hijos descendería a unos niveles incluso preocupantes para cubrir la tasa de crecimiento vegetativo. En consonancia con esto, esta variable en la práctica se identifica con la existencia y protección de una unidad familiar.
Sabiendo que el hombre es un ser social por naturaleza, ¿puede por sí mismo asegurar la paz de su entorno aislándose de terceros que interactúan con él? La respuesta es fácil: no.
Lo mismo ocurre con la evolución intelectual y con el crecimiento social. ¿Cómo va a evolucionar el individuo si no es partiendo de un nivel intelectual adquirido? Y por otra parte, por qué va a querer el individuo crecer socialmente si no entiende la responsabilidad que ello implica? Sin la asunción de esta responsabilidad, el crecimiento social no es más que despotismo y degeneración del colectivo.
En conclusión, todas estas variables: paz, evolución intelectual, crecimiento social y posibilidad de perpetuar, dependen de la variable entorno.
En un entorno hostil, el individuo se centra exclusivamente en la supervivencia y como hemos dicho al principio, esta lucha permanente desencadena violencia activa.
Por otro lado, en un entorno demasiado “acomodado”, el individuo se torna egoísta, insolidario e inactivo y genera violencia pasiva. Ambas violencias, acaban por destruir la sociedad que las padece.
Y digo destruir y no construir, porque la violencia pasiva solamente se alcanza en aquéllas sociedades que por su nivel de desarrollo, crearon generaciones de individuos demasiado complacientes con su entorno, hasta el punto de que los valores transmitidos por la tradición y los adquiridos por la evolución, quedan solapados por los falsos valores de acomodamiento mal entendido.
A modo de ejemplo, recuerdo historias contadas por un amigo jesuita, que estuvo en las comarcas mineras asturianas en las que el alto porcentaje de mineros jubilados en edades absolutamente productivas ( entorno a los 45 años de edad) y con altísimas pensiones, configuró una línea de pensamiento “acomodado” que se transmitió desde los padres jubilados hacia los hijos veinteañeros. Por esta “norma no escrita” por la que se regían los padres, sus hijos no podían aceptar salarios bajos acordes con otras actividades distintas de la minería, y preferían estar en casa y cobrando de sus padres los gastos improductivos del ocio, antes que aceptar los trabajos mal pagados e ir adquiriendo experiencia laboral.
Esta actitud en la mentalidad de sus padres, generó un grado de violencia pasiva de tal magnitud que hizo perder a sus hijos varios años de evolución en la preparación y adecuación mental necesaria para enfrentarse a los problemas del mercado de trabajo.
Hoy, 30 años después de la reconversión minera, el paro en las comarcas es altísimo, la despoblación y deslocalización adquiere tintes dramáticos con un envejecimiento de la población muy por encima de la media nacional, y la desesperación de los jóvenes ante la falta de oportunidades es tremendamente preocupante.
En dicha comarca minera, los índices de ventas farmacéuticas de ansiolíticos son elevadísimos y muy rentables para la industria farmacéutica que no genera, salvo alguna excepción, valor añadido y riqueza entre la población afectada.
Si la mentalidad de sus padres ante el acomodo recibido, hubiera sido diferente y de estímulo, tal vez estaríamos poniendo otro tipo de ejemplos.
Evidentemente existen otros factores que ayudaron a crear este problema, pero solamente estoy analizando superficialmente el entorno como variable, y no las causas de este entorno concreto.
En consecuencia, el entorno que permite el desarrollo de todas las variables anteriormente descritas del modelo propuesto, habrá de ser aquél que es capaz de ofrecer a los individuos esperanza manteniendo a su vez, un determinado nivel de preocupación. Y el equilibrio en este enfrentamiento solamente se consigue con un entorno estable.
La estabilidad del entorno pasa por crear oportunidades para que los individuos puedan crear proyectos de vida a largo plazo y necesariamente se conseguirá con un entorno con crecimiento económico.
¿Y cómo conseguimos el crecimiento económico que a su vez desarrolle un entorno estable?
Todos los políticos quieren tener esta respuesta y desde luego que no es fácil de responder en la práctica. Y no lo es porque en la respuesta intervienen muchos órganos de decisión que, de no estar adecuadamente coordinados, no se alcanzará nunca un resultado óptimo.
La respuesta pasa por la definición e implantación a medio y largo plazo de una POLÍTICA INDUSTRIAL.
La política industrial es altamente demandada por todos los operadores del mercado de trabajo: sindicatos y empresarios, trabajadores y políticos. Y las variables a tener en cuenta son conocidas por todos: formación, interrelación subjetiva, disponibilidad de medios materiales, financiación y energía.
Si de forma adecuada se establecen acciones que actúen sobre todas estas variables, el sistema permitirá crear el entorno estable adecuado y oportunidades de negocio suficientes como para que el individuo se consolide en una sociedad en paz, crezca socialmente y evolucione en lo intelectual manteniendo unidades de familia suficientes para asegurar el futuro de la sociedad.
Los socioliberales abogamos porque la formación sea extensa tanto en lo técnico como en lo humano, y tiene que ir necesariamente de la mano de la interrelación subjetiva, es decir, dentro del periodo de formación, el individuo tiene que aprender a integrarse dentro de un mundo global, mediante intercambio de estancias temporales y formación en otros lugares afines. Se trata de construir al trabajador global e internacional, capaz de entender que el desplazamiento físico no es una amenaza, si va acompañado de condiciones óptimas.
Las empresas necesitan disponibilidad de medios, es decir, terrenos industriales adecuados y preparados en comunicaciones, telecomunicaciones y a un precio razonable en régimen de alquiler, no en propiedad, que se va adquiriendo con el paso de los años. El principio de que el suelo industrial es público y a un precio variable en función de los beneficios sociales que es capaz de generar la empresa que se instala, es un matiz a tener siempre en cuenta. De esta manera, las empresas tienen motivación por instalarse y quedarse en una determinada zona geográfica e ir alcanzando beneficios a medida que va consolidando empleo, siendo los periodos establecidos, por ciclos de 25 años.
La financiación adecuada para los proyectos ha de existir mediante una banca pública o semipública destinada a empresas y que compita directamente con la banca privada, ofreciendo productos de financiación viables. En este blog en otras intervenciones, ya hemos establecido nuestro criterio sobre la banca.
La energía estable es la última clave para la creación de una política industrial adecuada.
¿Cómo es posible que en las cabeceras industriales del país, no existan centros de producción energética sostenible mixta público – privada?
Es necesario hacer inversiones en centros de producción de energía con destino a la industria mediante la creación de empresas mixtas constituidas por una empresa pública junto a las empresas privadas implantadas en la zona de actividad y que se van a beneficiar de una energía adecuada a un precio razonable.
A modo de ejemplo indicamos la comarca de Avilés con una alta implantación de empresas grandes industriales con una capacidad de generación de empleo altísima.
Aprovechar la fuerza maremotriz del mar Cantábrico, los molinos de viento y cuantos pantanos sean necesarios para crear esta fuente de energía límpia que facilite a estas empresas cantidad y precios estables que las haga competitivas. ¿ A cambio? La obligación de implantación por periodos de 25 años y la reinversión y modernización de las plantas industriales.
¿Financiación? El proyecto es financiado por las propias empresas beneficiarias junto a la administración. De esta manera, las empresas beneficiarias transforman un coste variable de producción en un marco inestable, que es lo que tienen actualmente, en un coste fijo de amortización a 25 años. Esto les garantiza un bajísimo coste de energía lo que sin duda redunda en una inversión mayor en la planta industrial, beneficios asegurados que conllevan a modernización y creación de puestos de trabajo, estabilidad laboral y beneficios para la sociedad.
Este uno de los grandes retos que tiene Europa ahora mismo: convencer a las empresas para que la producción vuelva al continente y han de ser los políticos quienes se involucren de una vez por todas. No sirven de mucho las políticas monetarias planteadas por Bruxelas para estimular la economía. Se proponen 350.000 mll. De euros en financiación. Pero si no rompemos los principios neoliberales, solamente conseguiremos especulación. Si no impedimos volver a los principios progresistas con este dinero, solo conseguiremos derroche y despilfarro.
¿Los socioliberales? Hoy todavía no estamos. Cuando estemos, lo haremos.
iniciativas@socioliberales.com
martes, 23 de diciembre de 2014
martes, 26 de agosto de 2014
REFLEXIÓN, CRECIMIENTO Y CONTINUIDAD
Seguimos trabajando para mejorar la sociedad. Sin embargo ya desde hace meses no publicamos en el blog con la misma intensidad, dado que varios partidos políticos están copiando nuestras propuestas sin hacer referencia alguna al socioliberalismo ni invitarnos a participar.
Esto no quiere decir que no sigamos manteniendo contactos vendiendo nuestro concepto de socioliberalismo, y trabajando en la investigación del concepto y de las herramientas de gestión social aplicables al modelo.
Nuestras propuestas se recogieron en declaraciones y programas de Izquierda Unida, el PSOE y lo último es el "modelo presidencialista" propuesto por el Partido Popular para las alcaldías. Una novedad profunda evidentemente en los planteamientos tradicionales del PP que no sirve de mucho si no va acompañada de otras reformas estructurales internas dentro del partido, que permitan que los militantes sean los verdaderos dueños del partido y no los rehenes de unos pocos barones.
En el PSOE ya lo entendieron y han hecho parte de los deberes abriendo la elección a los militantes. Ahora falta que también abran las oportunidades a los militantes de base que sí tienen propuestas realistas que hacer, pero no se les permite canalizar dichas propuestas directamente a la cúpula, sin pasar por todo el "rodillo de la organización".
Agradecemos la propuesta realizada hace unos meses a la Facultad de CC Políticas de la Universidad Complutense de Madrid para iniciar en internet un debate público acerca del socioliberalismo. Suponemos que el partido político Podemos estará detrás de esta invitación.
Fue declinada porque el proyecto no está preparado todavía para saltar al ruedo político y esperamos poder ofrecer a los españoles en las próximas elecciones autonómicas la posibilidad de conocerlo mejor y de apoyarlo.
A este partido político "Podemos" hay que decirle que a todos nos gustaría conocer el modelo concreto de Estado que proponen así como las propuestas económicas concretas realizables, para poder juzgarlo con objetividad. Decir no a todo o entrar como un elefante en una cacharrería rompiendo todo lo que hay, no sirve. Estamos de acuerdo en que el modelo socio político económico que existe en España actualmente no es válido, está en desmantelamiento. Pero si dejamos caer al Estado sin mantener los cimientos básicos, bien reforzados, lo que se nos cae es el país, y no tenemos capacidad económica para levantarlo por nosotros mismos. Se convertiría el país en una pandereta en manos de terceros y eso es sencillamente inviable. Hay que introducir las modificaciones estructurales profundas con el bisturí de un gran cirujano, pero también conociendo dónde están los límites y calculando las consecuencias.
Y esto, no lo van a hacer ni el PP ni el PSOE porque dicha acción va en contra de sus propia existencia formal.
España tiene mucho margen de acción todavía. Nuestra economía está todavía por desarrollar. Tenemos que corregir muchas variables sociales y económicas que no han funcionado hasta ahora.
Podemos seguir mirando hacia atrás en nuestro modelo actual sin avanzar o por el contrario y es lo que muchos deseamos, podemos mirar hacia el futuro pero sin perder de reojo al pasado.
Nuestra democracia tan joven nos llevó a cometer muchos errores. Errores de diseño social. De diseño político. De diseño de país.
Necesitamos imperiosamente establecer las reglas necesarias para, sin cerrar la puerta atrás, poner una frontera hacia el " nunca jamás" de nuestros errores y que a la vez, nos permita mirar con optimismo hacia adelante y apoyarnos en nuestras propias piernas para tomar impulso.
Necesitamos acabar con la corrupción con realidades como la de crear en la Audiencia Nacional un único juzgado con medios y herramientas suficientes para combatir en exclusiva y con rapidez los casos de corrupción. No se sabe cuánto tiene que esperar el órgano supremo de la judicatura, para reforzar a la jueza Alaya en Andalucía con algunos jóvenes jueces que la ayuden y una docena de funcionarios más para finalizar este escándalo absolutamente vergonzoso a los ojos de cualquier ciudadano de bien.
Aunque esto, será inviable si no existe una verdadera separación de poderes.
Necesitamos una ley que "excepcionalmente" nos permita romper el principio jurídico de inaplicación de la retroactividad de la norma, para que los casos de corrupción, delito fiscal y demás similares en el ordenamiento jurídico NO PRESCRIBAN. Y además tengan carácter retroactivo al año 1990 que se puede considerar como el de inicio de nuestra etapa más negra en materia de corrupción.
Esta es la única manera con la que los españoles podemos empezar de nuevo a construir nuestra sociedad con la confianza de que, mientras tanto, ya sea tarde o temprano, nuestro sistema social sigue persiguiendo a los delincuentes que, entre todos, han asaltado este país, y que han cuasi eliminado la ilusión de los ciudadanos y deformado el concepto social que comenzó a existir con la llegada de la democracia.
Los latinos tenemos que aprender un concepto global que los sajones y germánicos comprenden muy bien porque lo han sufrido durante generaciones en sus carnes: el concepto de LO NUESTRO. Y este valor, lo nuestro, es un valor que no existe en España. Solamente existe el concepto de lo mío.
Nuestra es la obligación de hacer Nuestro, nuestro más preciado valor a parte de la propia vida: NUESTRO GRUPO. El que socialmente nos configura y por el que merece la pena luchar, pelear, discutir y construir. En España nuestro concepto de lo nuestro ha de ser básicamente irrenunciable y prioritario a lo demás, pero ya llegó la hora de que entremos en la definición de este concepto.
Nuestra sociedad tiene que salir reforzada de esta crisis de valores, de instituciones. Principalmente desde la moral, porque ésta nos llevará al camino correcto en la consolidación como sociedad.
El concepto de lo mío es necesario como herramienta de respeto social dentro de las reglas de grupo que nos imponemos por consenso. Pero el concepto de lo nuestro es aquél que aunando una parte de los míos de todos los ciudadanos, es aceptado por todos como necesario, como valor a preservar y a transmitir a las generaciones siguientes y en este sentido, sí que nos convertimos obligatoriamente en conservadores fehacientes y vehementes. ¿ Cómo es posible que ningún grupo político en España sea capaz de hacer planteamientos en este sentido?
Nuestro gran problema como país radica en nuestra permisibilidad en la cesión de lo nuestro, porque no sabemos qué es nuestro. 40 años de dictadura hicieron más daño moral y en el pensamiento de los ciudadanos que la propia guerra civil. Con la dictadura se impidió el pensamiento encontrado y opuesto y la definición de lo nuestro como contra pulso de la escala de valores de la pluralidad de los ciudadanos.
Pero ahora llevamos 40 años de democracia, y sin embargo, seguimos igual sin plantearnos ni los ciudadanos ni las fuerzas políticas que operan en el panorama español en la definición de sociedad, cuando es ésta la que realmente marca el camino de todo lo demás.
¿ Cómo vamos a plantear una opción económica si no sabemos cuál es nuestra opción de construcción social? Estamos dando vueltas y más vueltas, despilfarrando recursos y malgastando tiempo y mucho dinero en supuestos sin saber a dónde ir, ni como país, ni como sociedad, ni como pueblo.
Los políticos que tienen la obligación de hacer un planteamiento estratégico a la sociedad, han desaparecido del largo plazo y se encuentran absortos y medio ciegos en el corto plazo.
Me preocupo de a dónde voy a ir el próximo fin de semana y me preocupo muy poco de a dónde voy como ciudadano. ¿Cual es mi grupo social?: ¿Mi barrio? ¿ Mi colectivo profesional? ¿ Mi actividad con la que me gano la vida o con la que quiero ganármela? ¿Qué camino quiero que siga mi país en los próximos 25 o 50 años? ¿Dónde quiero que esté en lo social, en lo político, en lo económico, en lo energético, en infraestructuras, en moral, en educación, en ecología, en el mundo ...?
¿ Qué grupo de control social me plantea un organigrama, un plan estratégico, unas opciones, ....algo mas allá de una legislatura, de un semestre, de un ejercicio económico?
Es necesario tomar las riendas del país. Tomar el control del país. No solamente económico, sino también social. Sin esto, España seguirá en desmantelamiento social, político y estructural a la que seguirán muchos países de la Unión Europea porque los ciudadanos no quieren este modelo de representación política.
Nuestra actividad socio liberal es permanente, lenta pero sin parar y continuamos convenciendo a personas con ganas de cambiar nuestra sociedad hacia un modelo socio liberal. Necesitamos convencer a más personas para dar el salto de apertura total a la sociedad en general.
Este blog que nació humildemente a finales de 2011, lleva más de 5.165 pinchazos en varios países lo que supone un crecimiento en estos últimos meses en los que prácticamente no hemos tenido actividad en el blog, de más de de un 18% respecto a la última medición.
El 52% de los pinchazos son desde España. Le siguen EEUU con un 16%. Luego hay varios países sudamericanos que comparten entre un 3% y un 5% (Argentina y Chile principalmente seguidos de Méjico y Colombia) a los que enviamos un fuerte abrazo y agradecemos los correos que nos envían solicitando información acerca del socioliberalismo. A continuación están Alemania, Rusia e Inglaterra como principales pinchazos europeos. Y de manera marginal están China, Japón y Corea.
iniciativas@socioliberales.com
viernes, 6 de junio de 2014
ABDICACIÓN
La sorpresa del momento es sin duda el anuncio de D. Juan Carlos I de abdicar en su hijo el príncipe Felipe.
Todos vemos a un monarca cansado, falto de reflejos y desde luego no en su mejor momento, aunque los que quieren poner la corrupción como causa del abandono, no vean que no tenemos un monarca corrupto, sino que aprovechando los privilegios monárquicos, algún corrupto se ha intentado aprovechar. Esto es tan viejo como la historia del propio hombre. Pasó, pasa y pasará siempre. Lo verdaderamente importante es que cuando ocurra, el sistema sea capaz de detectarlo y ponga fin a tan dañina costumbre.
Las razones dadas son suyas evidentemente y solo puede abdicar quien tiene el derecho a hacerlo. Por muchas que fueron las voces que intentaron tambalear la figura de D. Juan Carlos, estoy seguro de que no fueron suficientes por si solas para doblegar toda una vida de entrega, y solamente una serie de factores conjuntos y ajenos junto al ineludible paso del tiempo, inclinaron tal decisión.
El primer sentimiento que me viene a la memoria tras conocer la noticia es el tiempo transcurrido.
Yo crecí con D. Juan Carlos. No conocí a otro jefe de Estado. Bueno si lo conocí, pero no tengo consciencia de haberlo hecho.
Siendo un crio fui a verle en una de sus visitas a una fábrica cercana y estreché aquella mano, encaramado a un muro entre guardaespaldas sin saber muy bien que hacía yo allí. Era la novedad. Era lo máximo del entonces. Era un orgullo para el pueblo. Ver de cerca al rey. Un señor sonriente de traje caro rodeado de mucha gente importante y de muchos policías. Esa fue la visión de un niño de unos diez doce años.
Con el paso del tiempo hubo muchas imágenes televisivas y de revista. El creció como rey en la misma medida que lo hice yo como hombre. El en su sitio y yo en el mío lógicamente. Pero siempre estaba. Sabíamos que estaba.
Y ahora se va.
Nos dice que se aparta de la primera línea de la pelea porque está cansado. Que su esqueleto no puede con todo el quehacer de este país. Que es necesaria sangre joven. Yo creo que se reina con la cabeza no con las piernas. Y la suya todavía aguanta seguro muchos envites.
Tengo buenos amigos republicanos que añoran la tercera república. Desconozco por qué lo hacen porque son de mi edad y no comprendo cómo puedes añorar algo que no has conocido.
La república ciertamente es una forma de gobierno tan válida como cualquier otra. Y tan cierto como que la segunda fue frustrada de forma violenta en 1936, lo es el que en 1978 el 58.97% del censo electoral acudió libremente a votar, y de forma mayoritaria con el 87,78 % aprobó que queríamos una monarquía parlamentaria, que querían nuestra actual Constitución.
Por tanto, ¿qué tiene mayor validez, la república votada anterior a Franco o la actual forma de gobierno ampliamente votada y aprobada por una gran mayoría ?
¿Por qué un referéndum vale más que el otro?
Mis amigos republicanos mantienen que la votación del 78 fue condicionada a una alternativa entre dictadura o esta democracia y no otra, por lo que no fue un referéndum libre y que ahora, con casi cuarenta años de democracia, la sociedad está mucho más madura y debería de votar con absoluta libertad y mayor conocimiento de causa. Bueno, ciertamente es un razonamiento, está claro. Y hay que reconocerles que hoy tenemos más experiencia y conocimiento democrático, y mayor tranquilidad gracias al bienestar de estos años, para reflexionar sobre las distintas opciones de forma de gobierno.
Pero yo les planteo una duda similar y de sentido contrario: Ni ellos ni yo votamos en aquellas elecciones, pero sí lo hicieron nuestros anteriores: padres y abuelos. Y la reflexión que yo les hago es por qué nuestro voto actual sería más importante que el de nuestros anteriores, o viceversa, por qué el de ellos fue de inferior categoría que el que podamos emitir ahora.
Podían haberse quedado en casa y no ir a votar. O también podían haber votado que no querían esta forma de gobierno. Pero no. Fueron a votar con absoluta libertad y de forma mayoritaria contestaron SI a la pregunta ¿Aprueba el proyecto de Constitución?
Aquél proyecto de Constitución de color marrón y blanco que se repartió gratuitamente por los colegios (al menos en el mío en Asturias), y que durante varias semanas todos los días leíamos un artículo que era explicado por los maestros. Desde luego que éramos muy niños, pero intentábamos comprender cuál era el significado de aquél texto y recuerdo que se hablaba en nuestras casas luego de aquello, y aunque el grado de escolarización en la población en general en toda España no era ni mucho menos el más deseable, todo el mundo que quiso, en mayor o menor medida sabía de la importancia de aquel referéndum y lo que podría significar. Y utilizo el tiempo condicional porque al igual que hoy, nadie sabe predecir el futuro, pero las sensaciones de 1978 fueron buenas y nuestros anteriores así lo entendieron y apostaron por él.
Las condiciones de hoy, aún con un presente social convulso y muy quebrantado, también tienen futuro y nosotros, los ciudadanos que tenemos la capacidad de decisión, somos los que podemos cambiar las cosas bien, muy bien, mal o rematadamente mal. Y hagamos lo que hagamos, en nuestro presente, lo disfrutarán o lo lamentarán nuestros hijos y nuestros nietos.
Por lo dicho, no nos creamos más importantes que ellos, nuestros anteriores. No lo somos ni en mayor ni en menor medida. Somos exactamente iguales frente a los retos. Jugamos el partido en el momento que nos toca, con las herramientas que tenemos en nuestro tiempo y que somos capaces de fabricar. Nuestras decisiones como individuos, condicionan nuestro entorno y en consecuencia al conjunto de nuestra sociedad.
Las condiciones democráticas en las que se aprobaron las repúblicas dejaron mucho que desear. No votó todo el que quiso y las herramientas para la manipulación fueron notables, con lo que el argumento de que la democracia pre franquista tiene un plus sobre la post franquista, no es cierto. Y de la valoración técnica, saben mucho nuestros historiadores.
Nuestros anteriores votaron en conciencia en las condiciones que su entorno, su nivel cultural y su economía les permitieron y tan anteriores fueron los pre franquistas como los post franquistas. Y aún más, técnicamente desde el punto de vista democrático, la valoración que pudieron tener los ciudadanos de lo que realmente estaban haciendo, que comenzaban a ser ciudadanos por aquél entonces en 1978, fue muy superior al grado de conocimiento de las votaciones pre franquistas.
A mi planteamiento me responden mis amigos republicanos que no hay que mezclar las cosas.
Exactamente. Estoy absolutamente de acuerdo con ellos. En el pueblo en el que me crié, entre 1931 y 1936 asesinaron a muchos. Y entre 1936 al 39 al resto de los que quedaron. Soy como muchos compatriotas nuestros, nieto de un socialista, sobrino de un sindicalista de la UGT, nieto de un falangista e hijo de un franquista y una roja. Conozco las historias de los dos bandos. Sé como vivieron, las palizas y el hambre que llevaron los que evitaron el fusilamiento, los que lloraron a los fusilados como mi tío abuelo Julio “El Ferre” sin saber dónde descansa, las historias de mi madre cuando comían en los comedores sociales lentejas “rellenas de bichos” y mis abuelos maternos mendigaban para comer mientras los paternos tenían casa, ganado, trabajo, estudios y oportunidades. Conozco la historia de cómo una parte de la familia de mi abuela materna perdió todas las fincas heredadas de su abuelo, levantadas sin miramientos por la parte de la familia del bando nacional.
Y de todo aquello que me contaron, que investigué y que escuché de unos y de otros en el pueblo, de todo, me quedo con lo mejor. Solamente con una conversación entre mi abuelo el socialista y su amigo Cándido, sargento republicano exiliado en Francia hasta el 78 cuando los dos hacia 1982, ya con sus canas y achaques cerca del cementerio, concluían tristemente: “No mereció la pena. Perdimos todos. Esta guerra la perdimos todos”.
Y es cierto, no debemos de mezclar las cosas. Podemos mirar atrás con los ojos de no sé qué recelo ancestral de añoranza de una república que fue´, existió, duró y murió. También podemos mirar atrás con la añoranza de un estado de control, oscuro, necio, rancio y despreciable que al igual que la república fue, existió, duró y murió.
Pero de este tiempo pasado nuestro, mirado con los ojos que queramos, solamente podemos maldecir, despreciar y no olvidar nunca, nunca jamás a los nefastos políticos que con su sin razón, egoísmo, absolutismo, necedad, pobreza de miras, insolidaridad y poca inteligencia, con la zafia utilización del ruido de la incultura, llevaron a España al mayor de sus desastres en el que perdimos todos los españoles. No hubo ni vencedores ni vencidos. Solamente hubo daño al pueblo. Fractura en la sociedad. Dolor. Incultura. Un color: el negro en sus más variadas gamas. Pero no ganó nadie. Ni los que presumieron de ganar supieron disfrutar del botín más allá de una vida llena de placeres pobres de duración determinada, ni obviamente los que perdieron pudieron soltar el lastre de tanto dolor.
Yo no tengo que vengar a nadie. La venganza es un sentimiento que empobrece el alma de quienes la sufren y ya hubo bastante sufrimiento en este país como para generar más. Quiero pensar en mis hijas, en mi barrio, en mi pueblo, en mi ciudad y en mi país, en el mundo que conocemos y lo que yo puedo hacer hoy para mejorar a los que me rodean y en cómo puedo cambiar las cosas para que el futuro sea mejor que el presente.
Y lo que mis amigos republicanos dicen respecto de que hoy tenemos mayor libertad y conocimiento de causa, lo pongo mucho en duda. Cualquier discurso político de hoy es exacto a los discursos de políticos de los años 30. Tenemos las mejores generaciones de toda la historia de España en cuanto a formación universitaria, y podemos tener muchísimo mejor formados a nuestros técnicos tanto presentes como futuros. Sin embargo, tenemos los mismos políticos que en los años 30. Exactos. Clavados. No han evolucionado en posturas ni discurso desde que finalizó la transición, y han retornado 80 años atrás en posturas y planteamientos. La diferencia estriba en que la sociedad pre franquista no tenía en general mucho que perder y en la actual, todos tenemos un poquito o un mucho que perder. Pero a pesar de esto, tampoco se mueve.
La estrategia de los generadores de este sistema corrupto que hemos permitido nada tiene que ver con monarquía ni con república. Tiene que ver con sociedad. Con apatía social, con dejación de funciones del pueblo. La desorganización civil de los ciudadanos de a pié, desencadenó la permisibilidad del poder. No se trata de una lucha de clases. Ya no. Se trata de una lucha de valores: los del respeto al prójimo, los de la generación de riqueza individual y oportunidades en equidad y solidaridad racional para garantizar los mínimos, los de la separación de poderes.
Nosotros podemos cambiar el futuro, pero no el pasado. ¡Pues cambiemos el futuro pensando en lo que aprendemos del pasado¡
Personalmente yo no soy monárquico. Estoy convencido de que la suerte de cuna o de cama no condicionan la grandeza de un hombre, sea este del sexo que sea. Por tanto, no voy a romper una flecha por la monarquía en general como institución necesaria para la estabilidad de un estado. Ningún hombre por el hecho de serlo es superior a otro tanto como para rendirle pleitesía obligada. La pleitesía ha de ser ganada, voluntaria en la donación y agradecida en la recepción.
La vieja y tradicional estructura de la monarquía, se apartó de la necesidad del hombre social con la llegada de la ilustración y del capitalismo. Con la primera, el hombre individual comprendió junto con la ciencia, que el comportamiento del hombre con sus semejantes sigue pautas científicas que explican en gran parte lo divino y casi todo lo humano. Con el capitalismo, el hombre comprendió que vale tanto como tiene, y que este rasgo diferenciador es el que le marca la pleitesía de los demás. La monarquía al igual que la iglesia tiene que evolucionar con los tiempos y el pensamiento de los ciudadanos con los que se funde.
De la misma manera que la iglesia cristiana comprendió que Dios no está situado por encima del hombre, sino que forma parte de este en un mismo plano complementando las imperfecciones humanas en lo desconocido, y hoy se integra en la sociedad con respeto y humildad de pensamiento, las monarquías cuando existen, tienen que entender que su papel tradicional ya no tiene sentido, y han de buscar una función de complemento útil a la sociedad en la que se integran, como un elemento más de entre los generadores de estabilidad dentro del organigrama de la herramienta social definida por el pueblo.
El fin, es transformar el ideal conservador tradicional de transmisión de valores sociales propios de la monarquía, en la obtención de utilidad social actual por formación, tradición y evaluación permanente, que definan nuevos valores en plena y consciente fusión con el sistema de gestión social elegido en libertad.
Por eso no soy monárquico, pero si Juancarlista. Tampoco soy republicano aunque les duela a mis amigos. Soy presidencialista. Opción en la que un individuo de entre el grupo surge por mérito propio entre sus semejantes, y es elegido por éstos durante un tiempo concreto para dirigir a la sociedad a la que pertenece.
Y en consonancia con lo dicho, respeto por dos motivos, la decisión de mis anteriores cuando decidieron aceptar como opción de gestión social a la monarquía parlamentaria: El primero es que vista con perspectiva, la monarquía parlamentaria se parece mucho a un estado presidencialista. El monarca tiene un papel definido por Ley y controlado por Ley que emana del pueblo. Y ha de ser vulnerable a la Ley del pueblo.
El segundo, es que aunque D. Juan Carlos I fue preparado y propuesto por el dictador, fue ratificado libremente por el pueblo soberano y durante toda su existencia como político activo, mostró respeto por el pueblo hasta el día de hoy, en el que, estando convencido de que el pueblo ya no le quiere, y que no lo puede dirigir, se aparta para no ser un estorbo. Y eso incrementa su mérito. Por lo tanto nuestros anteriores no se han equivocado tanto.
Para adaptar la actual monarquía a la demanda del pueblo, solamente habría que definir qué papel activo puede desempeñar la monarquía como herramienta de gestión social, o dicho de otra manera, cómo trabaja la monarquía en el mantenimiento y la construcción social, máxime ahora que dicha profesión se ha popularizado. Y parece claro que la función del rey habrá de estar ligada al Ministerio de Defensa como jefe militar supremo, y al de de Asuntos Exteriores como órgano o staff independiente ostentando la máxima representación del Estado. Además de representar protocolariamente los distintos órganos que por consenso se hubieren de incluir en las funciones.
Un rey moderno no nace. Se hace y cumple una función útil a la sociedad. En su hacienda ha de ser el más humilde de los humildes ganándose el respeto y la admiración de los demás con el paso del tiempo por medio del trabajo, el estudio, el trato igual, el roce, la solidaridad. Por este motivo los descendientes llamados a desempeñar dicha labor como príncipe o princesa, dependerían de la Presidencia con la cualidad de infantes por medio de un organismo que se encargaría de la formación adecuada para las funciones de rey. Finalizada la formación a su mayoría de edad, (aunque yo propondría que fuera a los 21 años) deberían hacer acto público de compromiso con el pueblo español, de respeto a la Ley y a los valores establecidos y demás que por consenso se estableciesen, siendo proclamados en este acto príncipe o princesa heredera. A partir de este momento, iniciaría su labor social para la que fue “ contratado/a de por vida”. Se encargaría de valorar la cohesión interterritorial nacional con emisión de estudio anual conjuntamente con el defensor del pueblo sobre las necesidades mostradas por los ciudadanos, los objetivos marcados por la sociedad de hacia donde debería de encaminarse el país en un horizonte del medio y largo plazo entre las demás funciones, que el consenso y el protocolo establecieren. Todo ello con absoluta transparencia presupuestaria institucional que no personal, de la misma manera que cualquier otro trabajador público.
En la labor de modificación de la sociedad presente y futura tan ingente y profunda que tenemos por delante en España, espero que un partido político defienda el pensamiento socio liberal y que sea este partido socio liberal, cabeza y motor de este cambio, ayudando al nuevo Rey en la mejora de la sociedad española y las demás sociedades amigas como las iberoamericanas. Con un programa basado en el control presupuestario, la financiación adecuada, la eliminación de estructuras de Estado absolutamente inútiles con un coste totalmente desproporcionado, con la redacción de un único estatuto de autonomía que regule a todas las comunidades regionales por igual, en el que las competencias propias del Estado sean asumidas sin renuncia por el gobierno central : Hacienda pública justa y equilibrada, educación obligatoria hasta los 21 años de edad, Justicia independiente en igualdad de trato y condición para todos los ciudadanos, y seguridad. En el que los impuestos sean reducidos, redefinidos y adaptados a la verdadera capacidad de renta de los españoles y a las necesidades del pueblo y no de los gobernantes. En el que los parlamentos regionales desaparezcan y se fusionen en el senado. En el que convenzamos a nuestros socios europeos de que la moneda única no puede ser el enemigo de los ciudadanos europeos, de que la producción tiene que volver a Europa y que los mercados tienen que ser abiertos a nivel mundial en función de las igualdades económicas y sociales que existan entre los países socialmente estables, y con respeto a los principios universales aceptados por consenso entre las naciones. Este partido debe de existir, y si la financiación se obtiene, estará. Y seguro que con gran éxito.
Pero como ya mostré soy Juancarlista, y en estos momentos como medio de expresión por la labor realizada, solamente puedo decir
D. Juan Carlos I y Dña. Sofía Reyes de España, muchas, muchas gracias.
Jesús Mª González-Prieto.
miércoles, 14 de mayo de 2014
A PROPÓSITO DE
Los cambios sociales verdaderos no se inician con la violencia, sino con el convencimiento. La venganza personal es otra cosa que nada tiene que ver con las revoluciones sociales.
lunes, 14 de abril de 2014
jueves, 27 de marzo de 2014
NUESTRA PROPUESTA DE LETRA PARA EL HIMNO NACIONAL
Unida a una bandera
Bajo un mismo fin
De paz y libertad.
ESPAÑA, ESPAÑA
Sus pueblos y ciudades
Luchan por unir
Su historia en hermandad
Viva la patria
Que un día vivió
La gloria de la unión
Que a España el Rey le dio.
Viva la patria
Que un día soñó
Su lengua universal
Camino de igualdad
ESPAÑA, ESPAÑA
Un reino que en el mundo
Causa admiración
Respeto y emoción
ESPAÑA, ESPAÑA
Que luce en su bandera
Su Constitución
De orgullosa Nación
Viva la patria
Que un día creyó
En el logro de la paz
Y el hombre en libertad.
Viva la patria
Que un día amó
La solidaridad
Del pueblo unido en paz.
lunes, 24 de marzo de 2014
jueves, 16 de enero de 2014
SEGUIMOS TRABAJANDO PARA MEJORAR LA SOCIEDAD
Nuestros próximos trabajos:
SOCIOLIBERALISMO: UN ENFOQUE HISTÓRICO
Y
EL ESTADO DEL BIENESTAR: ¿HASTA DÓNDE LLEGA?
SOCIOLIBERALISMO: UN ENFOQUE HISTÓRICO
Y
EL ESTADO DEL BIENESTAR: ¿HASTA DÓNDE LLEGA?
iniciativas@socioliberales.com
domingo, 5 de enero de 2014
NACIONALISMOS: EL MAYOR ENEMIGO DE SU PUEBLO.
A medida que avanza el capitalismo y la democracia, el viejo conservadurismo deriva en el radicalismo, basándose en la restauración del pasado. La tendencia política que busca el conservadurismo se apoya numerosas veces solamente, en una parte del pasado: aquélla que se identifica con sus propias creencias, olvidando el contexto y el resto de variables negativas que podrían desfigurar el ideal de conservadurismo buscado.
¿Qué representa el conservadurismo?: Jerarquía, aristocracia, prioridad de lo colectivo mal llamado estado y que éste predomine sobre el individuo dando una excesiva importancia de los principios sagrados.
“La tradición no es nunca estática y necesita una corrección permanente o reforma que la equilibre: Un estado sin los medios para hacer estos cambios carece de los medios para su conservación” ( Edmund Burke: The Political Philosophy of Edmund Burke un análisis realizado por Iain Hampshewr- MOnk 1987). Sin embargo, la mirada hacia adelante debe partir siempre de una mirada hacia atrás: “Quienes nunca miran hacia sus antepasados, nunca mirarán hacia la posteridad” (Anthony Giddins 1994)
La innovación sin reflexión, al contrario que la reforma, es peligrosa porque no hace caso de la asombrosa sabiduría contenida en las instituciones que han resistido el paso del tiempo. La furia y el frenesí de los cambios radicales pueden derribar en media hora lo que la prudencia, la deliberación y la previsión construyeron durante más de cien años.
La idea de que el individuo y los derechos individuales deben de ser valores fundamentales a preservar, no cala en el ideal del conservadurismo. Para éstos, el individualismo o la idea de que el estado se basa en un contrato con el individuo (teoría Roussiana) , son ambas, una verdadera insensatez. Para los conservadores, la sociedad es una asociación no solamente entre los vivos de la época sino entre quienes están muertos y quienes están por nacer. Por este motivo los valores defendidos tienen que ser preservados y la democracia traiciona esta relación asociativa, toda vez que democracia es equivalente a libertad individual.
Sin embargo nuestra historia reciente nos dice que el viejo conservadurismo ha muerto porque las formas sociales que pretendía defender han cambiado al unísono con la evolución en el pensamiento del propio hombre. Todos los intentos de volver al conservadurismo derivaron primero en un nacionalismo que promulga los estados independientes ( Mazzini 1805-1872, a raíz de su análisis sobre la caída de los imperios turco, austrohúngaro y ruso) derivando después en una línea de pensamiento fascista que acabó destruyendo la sociedad que pretendía preservar convirtiendo en enemigos a todas las demás sociedades que se relacionaban con la primera ( nacionalsocialismo, y su deriva nazi).
El conservadurismo actual, no pretende que la propiedad o las formas de jerarquía se mantengan ligadas a la nobleza como antaño. Hoy en día el conservadurismo se ha conciliado con la democracia, incluso en algunos casos se han convertido en sus más fieles defensores. Sobremanera cuando ésta es una herramienta útil a sus pretensiones. “La jerarquía en estos casos se basa en la aptitud heredada para ejercer el mando”, mediante la defensa de una clase política que se cree con cualidades distintivas para gobernar y perpetuarse en el poder.
Sin embargo es clara la aplicación de la metáfora de Karl Marx de que “ Todo lo que es sólido, se funde en el aire”, toda vez que todo principio en el que se basa cualquier línea de pensamiento, incluido el conservadurismo ha de adaptarse a los tiempos y ha de evolucionar en la misma medida que el propio hombre individual y social, dejando de ser sólido para convertirse en permeable y por tanto maleable socialmente y contaminado a la postre, perdiendo así su solidez antigua y adquiriendo la posibilidad de solidificarse en un futuro temporal de otra manera.
El conservadurismo busca tres pilares básicos para su justificación y permanencia: la autoridad, la lealtad y la tradición. Sin estos tres objetivos, no se mantiene en el tiempo y por tanto, no consigue alcanzar el estado de “principio sagrado a perpetuar”.
La autoridad la consigue creando las instituciones necesarias ligadas al propio conservadurismo y divulgando por todos los medios a su alcance las “cualidades trascendentes” de dichas instituciones.
La lealtad la consigue por la propia autoridad. La lealtad expresa el carácter orgánico de la sociedad ya que los seres humanos son capaces de actuar como individuos sólo porque pueden identificarse con colectivos mayores que ellos, colectivos que son específicos y que poseen un carácter histórico concreto: nuestro país, nuestra historia, nuestra forma de vida. Esta lealtad surge como expresión de lo que es social y moralmente trascendente según su patrón de actuación. Y esta trascendencia constituye también el núcleo de la tradición, tradición que se refiere a las costumbres y ritos mediante los que el pasado se confunde con lo presente. Las tradiciones relacionan la lealtad con la autoridad y acumulan los aciertos y errores de las generaciones anteriores.
Políticamente el estado nacionalista fusiona la autoridad, con la lealtad y la tradición con el fin de definir al individuo como súbdito desposeído de la curiosidad de la racionalización individual, pues ésta, en caso de desarrollarse de manera aislada, confrontaría los principios conservadores creando un conflicto entre el estado, los valores que promulga y la lealtad.
Las nuevas generaciones educadas en el sistema creado y ya desarrollado, alimentan al propio sistema haciéndolo más fuerte, hasta el punto que el propio sistema se convierte en un principio básico irrenunciable que hay que defender, a cualquier precio.
Económicamente, el estado nacionalista está necesitado de financiar de manera permanente la estructura de la autoridad, pues de los tres, es el objetivo básico que configura a los otros dos y sin el cual, los otros no se desarrollan. Para ello crea una red de dependencias económicas orgánicas tanto verticales como horizontales capaces de generar los recursos suficientes para sostener el sistema. Esta gran burocratización en una democracia, solamente se consigue cuando no existen otras fuerzas políticas que la contrarresten en sus mismos principios, es decir, en la autoridad, pero una vez creada la red, el sistema en el tiempo se vuelve vulnerable por la gran interdependencia que afronta a las fuerzas del propio sistema, lo que provoca tensiones que derivan en rupturas por la pérdida de transferencia de los valores que habían configurado inicialmente el propio sistema. Es decir, el sistema sociopolítico se convierte en un simple sistema de subsistencia económica, lo que genera a su vez puntos débiles en la fusión descrita de autoridad, lealtad y tradición o lo que es lo mismo, los propios nacionalistas se convierten en sus peores enemigos.
Para combatir los nacionalismos es necesario tener muy claro cuáles son los puntos débiles del sistema creado: su economía y el tiempo.
Atacando su economía durante un largo periodo de tiempo, el sistema una vez finalizados sus recursos, se vuelve inestable. La tradición pasa a un segundo término al desarrollarse con más intensidad la valoración individual que la colectiva ( primer enemigo del conservadurismo). Cuando el individuo empieza a pensar en sí mismo como objeto de desgracias, se vuelve directamente contra su entorno inmediato, con lo que la autoridad basada en la lealtad y en la tradición se van desmoronando.
Una vez que la lealtad ha sido cuestionada, en ese momento el individuo ya no actúa como un colectivo sino que empieza a mirar más allá de la autoridad existente y busca una autoridad superior que le elimine sus desgracias. Esta táctica mantenida en el tiempo consigue romper por completo el sistema que no puede sostenerse financieramente y que aunque al principio defina como enemigos a todos los que puedan interactuar con él con el fin de justificar su existencia, acaba por desmoronarse solo . En ese momento, es cuando tiene que existir un sistema democrático más fuerte y financieramente sostenible que ofrezca a los individuos un nuevo sistema basado en autoridad y tradición. Tradición diferente de la existente hasta ese momento con el sistema anterior pero que necesariamente tiene que tener elementos comunes con el antiguo pues de carecer de ellos, no se establecería la identificación de los individuos. Una vez establecidos los pilares del nuevo sistema (autoridad, financiación y tradición ) la lealtad llega por sí sola. Es cuestión de tiempo.
Lectura: Anthony Giddins : Beyond Left and Right: The future of radical politics- 1994-. Anthony Giddins es un magnífico investigador y analista social con mucha experiencia en el análisis de los movimientos sociales en todo el mundo que, si bien no desarrolla el socioliberalismo, su lectura es básica para entender el mundo sociopolítico actual.
martes, 24 de diciembre de 2013
sábado, 14 de diciembre de 2013
DE NUEVO, EL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN.
Ya tenemos una nueva reforma educativa. Y van siete. Si lo lógico es que una reforma educativa perdure durante al menos 25 años ( plazo mínimo que debería ser el adecuado para valorar los resultados con pequeños ajustes) estaríamos, aplicando un sencillo cálculo, hablando de la historia de la educación en los dos últimos siglos
.
Pero no. Hablamos por asombroso que parezca de los últimos 40 años.
Cada uno de los ministros de educación a quienes les tocó dar la cara con cada una de las reformas educativas, aseguraron que cada una de ellas, eran las adecuadas para sacar a España de los últimos puestos del ránking mundial en valoración de los sistemas educativos. Que iban a dotar a nuestros jóvenes de los conocimientos adecuados para competir a nivel mundial y potenciar nuestro tejido productivo en el futuro.
Teniendo en cuenta que los resultados año tras año han sido sonoros fracasos en los test de valoración. Que España sigue en los últimos puestos en resultados de educación. Que nuestros jóvenes continúan sin tener mentalidad adecuada para crear pequeñas redes de creación de valor añadido. Que continúan teniendo miedo al fracaso. Que no les gusta arriesgar ni salir fuera de las fronteras ( en general ). Que tampoco les gusta arriesgar dentro del país, ¿podemos pensar que esta nueva reforma va a ser una reforma que perdure y suponga un punto de inflexión en la formación y en los resultados?
Cada cual tendrá su opinión evidentemente, pero hay un denominador común a todas las reformas que llama la atención y que puede ser el desencadenante de tanto fracaso: Todas las reformas fueron políticas y no educativas. Fueron hechas por políticos y no por técnicos. Y además, la educación no fue tenida en cuenta por ningún gobierno de la democracia como un factor de inversión, sino como un factor de gasto necesario ( conceptos que son absolutamente contrarios a la línea de pensamiento en los países punteros en resultados de los test de educación). Entonces ¿cómo podemos pensar que ahora sí habremos acertado?
Desde nuestro blog apuntamos cuando hablamos de la educación que el entorno familiar era uno de los grandes problemas en la formación de nuestros jóvenes, de hecho apuntamos que había que crear las escuelas militares de ámbito civil para reorientar los casos extremos de desaprovechamiento académico e implantar los exámenes de evaluación a los 14 y 16 años, lo que generó alguna crítica en el blog, siempre bien recibida por dura que fuera. Que hacía falta establecer un gran pacto político para fijar un % mínimo del PIB para formación. Que no puede ser la formación un concepto de gasto sino de inversión permanente en estructura fija de país. Que entendíamos que la obligatoriedad de la enseñanza no podía continuar en los 16 años, sino que tendría que alcanzar a los 21 años mediante una orientación universitaria o una formación profesional, ambas en libre elección de los ciudadanos, pero de obligado cumplimiento. Y como principio básico irrenunciable del socioliberalismo, la educación ha de ser igual y única, en igualdad de oportunidades y de exigencias en todo el territorio nacional, y bajo el mandato del poder estatal por ser uno de los principios básicos indelegables de todo estado moderno.
Imaginemos que conseguimos poner de acuerdo a todos los partidos políticos para que cada uno de los que tienen representación en las cámaras, nombre a un representante técnico. Uno solo por cada uno de ellos. Que cada uno de los elementos conformantes de un sistema educativo (profesores de formación profesional, bachiller y ESO, representantes de las facultades de CC de la Educación, de las facultades de psicología, representantes de los padres de alumnos, de las distintas asociaciones y técnicos, etc ) nombran a su vez a un representante técnico. Imaginemos que todos los representantes técnicos nombrados (entorno a una treintena ) son todos técnicos con experiencia, capacidad, conocimiento y sensibilidad suficientes para ser considerados expertos en educación. Imaginemos que con ayuda de nuestras embajadas, España paga a estos técnicos estancias cortas en los países donde los sistemas educativos obtienen mayor puntuación y se dedican a analizar las cualidades de dichos sistemas. Imaginemos que a la vuelta, estos técnicos se “ encierran” en un parador nacional durante un tiempo indefinido para concretar y consensuar un sistema educativo aplicable en España. E imaginemos que los políticos lo único que hacen es aprobar el sistema educativo propuesto por consenso por estos técnicos, sin manipulaciones políticas de ninguna clase con un pacto para 20 o 25 años. E imaginemos que dotamos al sistema resultante de financiación adecuada. ¿Creen que el sistema educativo podría perdurar y que mejorarían los resultados? ¿sería este sistema una propuesta política o sencillamente sentido común?
¡Qué bueno sería para España que el sentido común volviera a los partidos políticos¡
iniciativas@socioliberales.com
lunes, 25 de noviembre de 2013
NO DEJAMOS DE CRECER
La inquietud por el desarrollo del pensamiento socioliberal sigue captando adeptos. Pincharon nuestro blog 4039 veces, de las cuales el 51,59% fueron desde España, el 16,17% de EEUU, el 13,52% del conjunto de paises sudamericanos y el resto de Alemania, Rusia, Inglaterra y más minoritariamente del resto de Europa.
Muy curiosa la anécdota de una empresa alemana de ferrocarriles que se desplazó a Oviedo para conocerme personalmente insistiendo en localizar físicamente nuestras oficinas. Agradecemos el interés mostrado y les invitamos a participar en el debate socioliberal.
Inicitativas@socioliberales.com
Muy curiosa la anécdota de una empresa alemana de ferrocarriles que se desplazó a Oviedo para conocerme personalmente insistiendo en localizar físicamente nuestras oficinas. Agradecemos el interés mostrado y les invitamos a participar en el debate socioliberal.
Inicitativas@socioliberales.com
jueves, 21 de noviembre de 2013
TODO NOS DEVUELVE A LA EDUCACIÓN
Vista la propuesta de reforma del Código Penal planteada por el gobierno de España, volvemos a ver cómo a la sociedad española le cuesta mantener un comportamiento acorde con la evolución de las sociedades modernas del siglo XXI.
Está claro que las leyes tienen que adaptarse a las necesidades de la sociedad. Son la herramienta de gestión con las que, por consenso, decidimos gobernarnos y por medio de ellas trasladamos nuestro ideal de Justicia a toda la sociedad. Pero en muchas ocasiones se cometen errores importantes en la traslación de este ideal de Justicia que poseen la inmensa mayoría de ciudadanos en su sentido común, y el resultado final se distancia en mucho de los objetivos esperados provocando un alejamiento entre ciudadanos y poderes públicos.
En esta propuesta de reforma penal divulgada en estos días, hay puntos que debieran hacernos reflexionar a todos sobre si la verdadera cuestión está en aumentar el “palo” con el controlar a la sociedad hacia el camino marcado del “camina y calla”, o cambiar el método con el que convencer a la sociedad de que “por aquí no vamos bien”. Supongo que la inmensa mayoría nos inclinamos por lo segundo.
El boletín oficial es un arma muy poderosa y quien la maneja ha de ser consciente de su poder así como del daño que puede causar.
Hay límites que los ciudadanos en nuestro conjunto hemos traspasado. Muchos. Y casi todos. Unos con la acción y otros con el silencio. Pero no menores que los que cometieron quienes nos controlaron y dirigieron. Y continúan los errores en el presente.
Modificar la ley penal en lo referente a libertades de los ciudadanos en su derecho de protesta no puede ser la solución final, sin antes desarrollar una ley de huelga y manifestación donde se definan los comportamientos aceptados y los que no.
Tampoco podemos exigir un determinado posicionamiento social a los ciudadanos, sin enseñarles primero qué espera la sociedad de ellos y cual es su papel en la construcción de la sociedad.
No podemos exigir a los ciudadanos que coman manzanas sin antes enseñarles qué es un manzano.
Y nuestro mal comienza por los principios. Por la educación básica. Porque en los institutos y en los colegios no nos enseñan qué es el derecho de manifestación, el de huelga, cómo hay que comportarse, dónde acaban nuestros derechos y comienzan los de los demás. Democracia y libertad no son cualquier cosa. No todo vale. Pero si no tenemos claras algunas cosas, algunos principios, no seremos capaces de construir una sociedad moderna, social y equilibrada. Aprendamos de nuestros errores y comencemos de una vez por todas a construir de verdad, una verdadera democracia.
Iniciativas@socioliberales.com
martes, 22 de octubre de 2013
HOY TODOS SOMOS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO.
El Estado de Derecho tiene enormes grandezas y grandes miserias que por lo general no alcanzan a oscurecer al sistema. Sin embargo, hoy, tras la sentencia del Tribunal de Estrasburgo de Derechos Humanos, el Estado de Derecho muestra una de sus miserias más miserables: la cuasi impunidad por la violencia en nuestra sociedad.
Con esta sentencia, terroristas que extendieron su miserable existencia al más solidario de los pueblos, causando daño, muerte y dolor, reciben con algazara una sentencia absolutamente injusta por la que un terrorista paga menos de un año de cárcel por cada muerto causado.
Al terrorista, sencillamente se le combate y se le reduce. Punto.
A las víctimas del terrorismo se las abraza, se las asiste, se da ánimo y nos sentamos a llorar con ellas.
Hoy quiero dar mi más fuerte abrazo a las víctimas del terrorismo en España y expresar mi mayor repulsa a los terroristas y a todos los políticos que les apoyaron y apoyan para vergüenza de la democracia.
iniciativas@socioliberales.com
Con esta sentencia, terroristas que extendieron su miserable existencia al más solidario de los pueblos, causando daño, muerte y dolor, reciben con algazara una sentencia absolutamente injusta por la que un terrorista paga menos de un año de cárcel por cada muerto causado.
Al terrorista, sencillamente se le combate y se le reduce. Punto.
A las víctimas del terrorismo se las abraza, se las asiste, se da ánimo y nos sentamos a llorar con ellas.
Hoy quiero dar mi más fuerte abrazo a las víctimas del terrorismo en España y expresar mi mayor repulsa a los terroristas y a todos los políticos que les apoyaron y apoyan para vergüenza de la democracia.
iniciativas@socioliberales.com
martes, 9 de julio de 2013
lunes, 1 de abril de 2013
LA IMPOSIBILIDAD DE RECONSTRUIR EL PAIS CON PEQUEÑAS REFORMAS
.
El presidente Rajoy ya expresó que él no pasará a la historia como el reformador del sistema socio- político en España. Esto deja muy pocas llaves para abrir la lata cerrada donde se maquina el erróneo diseño y funcionamiento del país. Y si tenemos en cuenta que el líder de la oposición Sr. Rubalcaba ya formó parte de distintos gobiernos con anterioridad y tampoco apostó por las reformas, solamente nos queda una alternativa para realizar los profundos cambios: Tendrá que ser la sociedad civil quien fuerce el cambio.
Aquí adquiere una gran fuerza nuestro lema “Populi ratio, politocorum instabilitatem librat” : “ La razón del pueblo equilibra la inestabilidad de los políticos” y desde la sociedad civil si queremos cambiar las cosas, tendremos que movernos y organizarnos para tal tarea.
Son muchos los analistas que proponen reformas de mucho calado tales como listas abiertas, o sistemas de primarias en los partidos, modificación de la ley electoral, etc.
Posiblemente las listas abiertas no resuelvan el problema, no tenemos nada más que ver a cuántos conocemos de los nombres que van en las listas, más allá del 4º o 5º puesto. En cambio, un sistema de primarias ayudaría mucho en la regeneración de los partidos políticos pero este es otro debate para tratar en otra ocasión y que en cualquier caso, debería de tener más importancia en las futuras formaciones políticas que puedan surgir, que en las existentes hasta ahora, cuya petrosis es la principal causa de la situación estructural actual.
Paro del 27% con decrecimiento continuado y una inflación del 3% o superior en el caso de España y cuasi paralización de la Europa fuerte, son las expectativas para Europa en los próximos 3 años. En nuestro caso puede parecer que la actual mejora de la competitividad nacional y la estabilización del sistema financiero nos encaminan al primer superávit exterior desde hace muchos años, pero ¿es real? Por desgracia, no del todo. Está basado en un principio erróneo en el medio y largo plazo aunque sí alivia la situación actual durante un breve espacio de tiempo.
Respecto a la estabilización de la banca, ya hemos hablado en otras ocasiones mostrando nuestro total desacuerdo en la forma con que se llevó a cabo. Forma de la que se derivan las consecuencias actuales de falta de financiación, sobre todo a la PyME. Y respecto al cómico viaje de los activos tóxicos y el llamado banco malo que no ha resuelto nada más que evitar la quiebra de algunos bancos muy mal gestionados, hablamos de ello en una nueva entrada a este blog llamada “El efecto boomerang”.
El concepto de competitividad se ha basado exclusivamente en abaratar el coste de los salarios y trabajos de autónomos en algunas industrias (fabricación del automóvil, fabricación de acero, transporte, construcción y servicios). La media ronda el 20%. Se podrían poner muchos ejemplos (Arcelor Mittal, Renault, Ford, Nissan, transportistas autónomos que ya no pueden renovar las flotas en el periodo de amortización normal, despachos profesionales, etc y en la construcción se llega hasta el 50% de rebaja) Pero curiosamente, los precios de venta siguen con un crecimiento anual del 3% de media. (distribución, alimentación y disparándose en el caso de energía y carburantes).
Sin embargo, no se ataca el gasto en el desmantelamiento de las unidades económicas improductivas vinculadas al sector público. Es más, ni siquiera se hace un comisión de estudio a nivel nacional para determinar la realidad de subactividad en el sistema de gestión pública. Los ciudadanos seguimos viendo cada día funcionarios con una productividad de risa mientras otros departamentos están totalmente desbordados. La mala asignación de recursos humanos en la administración pública sigue siendo un mal que ayuda al sostenimiento de la situación actual.
No hay medidas para el fomento de la formación profesional de calidad en las empresas. La formación financiada por el Forcem, sigue siendo un coladero de despropósitos que no alcanza a tocar fondo. No hay medidas para la reutilización adecuada y conjunta de centros de producción sobredimensionados mediante acuerdos de sinergias estratégicas entre empresas privadas y organismos de control públicos. No hay una verdadera educación de la sociedad en materia de creación de oportunidades, de fomento de mercado, de estrategias de mercadotecnia, de análisis de causas “in- off” con charlas en los barrios, en las comunidades de vecinos, en las aulas. No hay actuaciones políticas de análisis conjunto ( entendidas como la capacidad de los partidos políticos con independencia de su ideología, para de forma conjunta analizar los errores cometidos y exponerlos abiertamente a los ciudadanos). No existe la acción política más allá del “y tú más” o del “esto no porque es una idea de los otros”. No hay investigación ni apuesta por sectores estratégicos. La mitad del país está parado y la otra mitad con subactividad.
Las universidades llevan años multiplicándose en número a la vez que reducen su liderazgo de la sociedad. Tal vez sobren universidades públicas en España y falten profesores de calidad en la misma. No hay sinergias entre la sociedad civil y la comunidad educativa para analizar y aportar soluciones.
La escasa experiencia que recuerdo en un departamento de Universidad fue el de la pugna política por absorber subvenciones y de esto ya hace unos cuantos años, pero me consta que siguen por un camino parecido.
El año pasado y lo cuento como ejemplo anecdótico, propuse a una universidad pública la creación de equipos de investigación entre profesionales en activo actuando por medio del respectivo colegio profesional, junto a profesores de la universidad y alumnos de último año de carrera, para analizar en una zona geográfica española a todas las empresas que solicitaban una situación concursal o iniciaban un expediente de regulación de empleo. El fin era sacar conclusiones objetivas y genéricas por sectores de actividad y tamaños de empresa sobre las causas que desencadenaban tal situación. Que los alumnos viviesen situaciones difíciles reales y difundir a la sociedad los resultados objetivos, de manera que sirviese de curva de experiencia para otros emprendedores y empresarios.
La respuesta del colegio profesional fue que no era su cometido pero que si lo hacíamos ellos apoyarían institucionalmente y de la facultad, que siendo muy interesante, si no había dinero no podrían hacerlo y ambas instituciones, estaban de acuerdo en el planteamiento como necesario. Los profesionales estábamos dispuestos a trabajar gratis en el proyecto durante 1 año compaginándolo con nuestro trabajo habitual.
Hace 20 años en mi estancia Erasmus en Francia, hubo una propuesta similar. La escuela de negocios en la que me encontraba participó gratis, por el orgullo y el prestigio de participar. Esta actitud es la gran diferencia que saca un país adelante y a día de hoy, España carece de ella a nivel institucional.
El Gobierno español, nos anuncia nuevas reformas para desatascar el atolladero económico en el que se encuentra el país: “RDL de medidas de apoyo al emprendedor y al estímulo del crecimiento y de la creación de empleo” lo han llamado.
Evidentemente al gobierno no le queda más remedio que mover ficha ante la imagen tan lamentable que se está construyendo de España. Desde luego que preocupa la imagen exterior desde el punto de vista macro financiero pero preocupa mucho más la paralización total vista a los ojos de los que vivimos aquí, que lo vemos desde el punto de vista macroeconómico y microfinanciero.
La corrupción generada en los últimos 20 años al abrigo del dinero fácil que como dicen algunos progresistas “no es de nadie”, está tocando a su fin por puro agotamiento del sistema. Pero no hablo del sistema político. A éste también le tocará el turno en su momento si no cambian su actitud. Hablo del sistema financiero, toda vez que con las arcas vacías, a los políticos de título ( los que van en las listas) y a los políticos de turno (los amigos de los primeros) poco les va a quedar para repartir. Y en consecuencia, ahora surgirán de nuevo los políticos de verdad. Los de vocación. Los que sí quieren resolver los problemas de la ciudadanía. Los que quieren trabajar de manera temporal con la sociedad y para la sociedad. No vivir de la sociedad más allá de su mandato electoral.
Aquí podemos recordar lo que Maquiavelo en su obra El Príncipe solicitaba como requisitos para reconciliar al político con la sociedad:
“… para liberar la decadencia de los príncipes italianos que han caído en el favoritismo, la corrupción, el lujo y la comodidad, es necesario buscar en Roma el modelo de virtud: entendido como talento, esfuerzo, inteligencia e impulso personal que se han de reencarnar en un nuevo príncipe para sacar a Italia de su postración y crear un nuevo orden que logre la unidad nacional italiana” El Príncipe. Nicolás Maquiavelo. 1517.
¿Quiere decir esto que los políticos que están en las listas de los partidos no quieren arreglar la sociedad? . Evidentemente si dijera que sí, estaría faltando a la verdad y sería un loco. Pero después de estar 11 años en un partido político como afiliado de base y conocer a personas de diferente ideología y de diferentes partidos ,(algunos con maravillosas intenciones y una entrega absoluta que acabaron marchándose ante la imposibilidad no solo de modificar la organización en favor de la sociedad, la transparencia y la democracia, sino ante el ostracismo de sus compañeros precioaceptantes incapaces de enfrentarse a los grupos de control de sus respectivos partidos, y amparando con la actitud silente que surge ante cualquier gesto o palabra discrepante con el mandato de “ aceptamos lo que nos digan” ) lamento expresar mi descorazonador análisis de la realidad.
Es verdad que los partidos los hacen las personas, pero hay un momento en el que, el grupo adquiere vida propia y si los cimientos no están bien construidos, el edificio se vuelve totalmente inconsistente ante la adversidad, rígido ante los avatares de los problemas sociales, impermeable frente a las demandas de los ciudadanos y sin capacidad de reacción.
En este momento de pulcritud forzada por los escándalos, hay que dejar que la policía y los Tribunales de Justicia hagan su trabajo en la medida que su escasa independencia se lo permita, y eliminen durante mucho tiempo los mustélidos que huyen cuando el barco comienza a zozobrar. Ahora, ya no hay más cera que la que arde y una vez acabada ésta, no quedarán muchas abejas que fabriquen más cera para quemar. Pero hay que creer que la poca cera que se fabrique entonces será de una altísima calidad. Poca cera, pero suficiente para evitar que el barco se hunda.
La sociedad española se enfrenta de nuevo en estos momentos a una prueba que en otras ocasiones no supo superar. Pero hay que confiar en que de la experiencia tanto buena como mala, se renueva el sentido común, y a la postre, éste consolida la idea de grupo, reforzándolo y auto regenerándolo, haciéndolo más fuerte si cabe.
Seguro que entonces nos administraremos muchísimo mejor y seremos capaces con las sinergias adecuadas, de incrementar los panes y los peces que la cera encierra. Suficiente para hacer un país solidario, moderno y competitivo, en el que los poderes del Estado sean por fín absolutamente independientes, donde la responsabilidad se instale en la mente de los ciudadanos en todas sus facetas, donde, de una vez por todas, olvidemos la vieja costumbre heredada de 40 años de inexperiencia democrática y donde no nos sentemos a esperar que otros nos resuelvan la papeleta diaria ni tampoco dejemos que las ratas se vuelvan a comer el queso. Sobrarán voces para luchar por este país, por dar un paso al frente en la construcción de la nueva sociedad. Estamos seguros de que en ese futuro estará el socioliberalismo como pilar básico. Ese es nuestro objetivo.
Las medidas publicadas por el Gobierno en este nuevo Real Decreto lamentamos decir que son bastante insuficientes para los objetivos deseados aunque como siempre que se cambian las viejas estructuras, cualquier evolución es mejor que nada.
Haciendo un análisis de algunas de ellas podemos ver que:
La reducción de las cuotas de la Seguridad Social durante 6 meses al 50% disminuyendo el porcentaje de reducción en los 24 meses siguientes, sirven de poco en la decisión de lanzarse a la aventura de autónomo, sobremanera cuando los menores de 30 años ya gozan actualmente de una reducción notable en la cuota durante 24 meses y eso no fue en estos años, suficiente motivación para iniciarse en la citada aventura. El ahorro real es de unos 700,00 euros en los 6 primeros meses y la mayor parte de las CC.AA. ya incorporan subvenciones al inicio de la actividad que supera con creces el ahorro propuesto.
Sin embargo en materia de cotización a los autónomos ya existentes, este gobierno les penaliza las cuotas de Seguridad Social, por cuanto que elimina la opción de cotización voluntaria para AT/EP con el agravante de que anuló recientemente con carácter retroactivo las solicitudes de baja en esta cotización que conforme a Derecho se habían producido en plazo, pisoteando la seguridad jurídica con un claro ánimo recaudador.
La creación del Portal único de Empleo es un reconocimiento de que la transferencia de las competencias en materia de empleo a las CC.AA. fue un auténtico fracaso. El hecho de tener un servicio de orientación común, poco beneficio va a aportar al desempleado, pues lo seguirán prestando las mismas CC.AA. por medio de los mismos funcionarios que no han sido capaces hasta el momento de orientar al desempleado hacia una formación adecuada o a lo peor, se crean departamentos nuevos, incrementando el coste de servicio.
La capitalización del paro y la reanudación de la prestación son una reivindicación histórica de los autónomos de este país. El problema está en el comportamiento de las administraciones en la reanudación que posiblemente siga el mismo plan de decisión que la actual cotización por cese de actividad (obligatoria por cierto a partir de enero 2014 con un clarísimo afán recaudador haciendo saltar por los aires el concepto liberal de autónomo). Actualmente no se están reconociendo el cese de actividad de los los autónomos como causa suficiente para ejercer el derecho de cobro de la prestación por cese de actividad cotizada. Lo que conlleva a que la cotización realizada actúa como una subida encubierta de cotizaciones y la futura reanudación, posiblemente seguirá la misma premisa demagógica.
Las bonificaciones y reducciones en la cotización siguen el mismo principio clásico implantado en el mercado laboral español que tan malos resultados han dado históricamente: cambiar contrato por dinero pagado por todos, con independencia de la condición subjetiva del trabajador y de la situación de la empresa. La verdadera subvención es la flexibilidad laboral en la indemnización por fin de contrato ajustado a la situación familiar y de edad del trabajador y no en función del contrato. En nuestra propuesta laboral en este blog en Noviembre 2011 ya recogíamos y describíamos esta situación.
Acierta en la reducción de la tributación a las empresas por inversión social y en la creación de un mercado de renta fija para pymes, medidas que también recogimos en este blog en entradas anteriores.
Respecto al incremento de capital disponible para financiación de las pymes, creemos que mientras sigan siendo los bancos quienes analicen la concesión de los préstamos, esta medida será exactamente igual que hasta ahora. No regenerará el mercado financiero. Sería necesaria la creación de un informe favorable previo vinculante por parte del ICO para cada solicitud teniendo en cuenta el histórico de cada cliente ( actualmente se deniegan todas las operaciones de refinanciación de explotación que se solicitan directamente al ICO).
En lo concerniente a las facilidades para abrir gasolineras, nos encontramos con que lo que se pretende es aumentar la competencia facilitando la entrada en el sector de micro – operadores sin tocar el precio de venta. Esto si no se baja el precio del carburante no es más que demagogia ya que de esta manera el Estado recauda más por impuestos con la pretendida subida en los puntos de venta, pero manteniendo una carga impositiva del 80% en el precio de venta del carburante. Siempre a cargo del consumidor final.
El éxito de la imposición de las condiciones de pago de las facturas a 30 días será el mismo que el existente a 60 días. Las empresas negocian en función de sus necesidades y de sus capacidades, por lo que esta norma, está bien para las operaciones con la Administración, pero será inaplicable a la realidad empresarial.
La rebaja de los impuestos para las empresas de nueva creación, es un acierto, aunque por experiencia de 16 años de labor profesional como asesor de Pymes, puedo asegurar que los primeros años de las nuevas empresas suelen ser de pequeños beneficios que a su vez conllevan escasa tributación, pero en sí, es una medida a agradecer.
También es de agradecer la línea de financiación del Icex y la Compañía Española de Financiación del Desarrollo para financiar los proyectos de apertura a mercados exteriores de las empresas Pymes. En cualquier caso, siempre está bien potenciar otros mercados, pero si no mejoramos las estructuras internas de nuestras Pymes mediante una formación de calidad, difícilmente servirá de mucho ayudar a la exportación, porque ésta se inicia por la mejora de la productividad y de la competitividad en el seno de cada empresa. Productividad y competitividad que deberían de surgir por mejora tecnológica que minorase los costes de producción o servicio y costes de aprovisionamiento y no por la exclusiva reducción de los costes de personal como se está realizando ahora. Hay que recordar que el problema no es que un trabajador sea mil eurista, sino que con este salario, pueda sacar un proyecto de vida adelante.
Recientemente la prensa económica publicó datos recogidos de organismos públicos así como opiniones y análisis de profesores y especialistas en economía, que nos muestran un escenario muy duro.
Las previsiones de crecimiento para 2013 son que alcanzaremos el 27% de paro, no seremos capaces de bajar del 6% del déficit público y que nuestro PIB seguirá siendo negativo.
Varios economistas han publicado las razones que fundamentan este terrible panorama: Mientras que para unos, la causa principal en exclusiva es la ineficiente legislación laboral existente, para otros menos extremistas además de la legislación laboral, existen muchas otras causas que en su conjunto, configuran este entorno negativo.
Entre las causas que apuntan encontramos un empleo de baja calidad y cualificación, con escasos salarios. Un mercado financiero muy dependiente de pocas empresas. Un gran peso del sector de la construcción en el total de la creación de empleo ( más del 13% del PIB en los años de bonanza). Un modelo matemático mal estructurado usado en la medición del paro. Una excesiva tendencia a la vivienda en propiedad con menoscabo del mercado de alquiler. Una necesaria reestructuración sectorial que admita los excedentes de trabajadores desde otros sectores. Excesiva dependencia del turismo. Falta de investigación y tecnología. Escaso peso industrial en el PIB ( 17%) frente al sector servicios. Una producción de bajo valor añadido con exportaciones basadas en estrategias de bajos costos ( solamente el 4,7% de las exportaciones son tecnológicas). Una devaluación interna global basada en la reducción de los salarios lo que implica el derrumbe del consumo interno. Fuerte dependencia empresarial del endeudamiento bancario frente a la autofinanciación y excesiva pequeña y mediana empresa con una carencia importante de empresas medias y grandes ( el 80% de las empresas pertenecen al primer grupo). Curiosamente muchas de estas causas, las venimos recogiendo en este blog desde septiembre de 2011.
También se puede leer en la prensa más recopilaciones de datos históricos sobre nuestra socio economía actual. Apuntan una leve mejoría a partir de finales de este año 2013 y con consolidación positiva hacia la segunda mitad del 2014 ( previsión de la Comisión Europea). Despega el sector exterior, al alcanzar la exportación española el mejor dato desde 1972 obteniendo en el 4 trimestre 2012 una balanza positiva y se espera que el crecimiento de las exportaciones en 2013 alcance el 6.4 % de crecimiento respecto a 2012.
Asimismo, nos dicen que a medida que se incrementa la formación y experiencia de los trabajadores, el desempleo disminuye. Fuente : varios medios de prensa nacionales. Es decir, volvemos a la formación.
La inversión pública conlleva históricamente una inflación creciente. En nuestro blog de Noviembre 2011 donde explicábamos nuestra propuesta laboral, dábamos una receta para luchar contra la inflación. Dura pero necesaria, ya que la inflación es el empobrecimiento de la sociedad.
Consiste en que desde el Instituto Nacional de Estadística se facilite datos mensuales de elevación de precios por sectores, por meses y zonas geográficas ( ya lo hacen pero sería necesario ampliar el número de sectores de la economía). A partir de esta información se realiza una intervención parcial sobre la oferta, penalizando con el mismo porcentaje de elevación de la inflación del trimestre anterior y durante los dos trimestres siguientes, todas las operaciones financieras ( comisiones bancarias y tipos de interés de operaciones activas) que realizan todas las empresas del sector de actividad que incurrió en el alza de la inflación en el área geográfica concreta. El censo de las empresas objetivo será el de altas de la Agencia Tributaria.
La recaudación de estas cantidades, irán destinadas a financiación de campañas publicitarias a favor del control y la estabilidad de precios.
Con esta medida, dura pero necesaria, se estimula a las asociaciones profesionales y empresariales sectoriales a educar a sus asociados empresarios, productores y profesionales de forma colectiva en la necesidad de controlar los precios.
España deberá buscar los mecanismos necesarios para hacer crecer el dinero en circulación mediante una adecuada política monetaria, a partir de instrumentos financieros nuevos creados de manera específica para el mercado interno español. ( Recordamos aquí nuestra hipótesis de la discriminación obligatoria de la doble moneda que describimos en este blog anteriormente). Dicha generación de moneda en circulación junto a la implantación de mecanismos de control y penalización financiera sectorial como vigías de la inflación ( ésta no debería ser superior al 0.5- 1% anual), permitirían invertir en infraestructuras estimulando la economía y paliando el desempleo. Si no arranca el país en los próximos 6 meses, sustituiremos la economía de mercado por la del trueque, volviendo a una situación próxima a los años 20 del siglo pasado. De hecho ya se está haciendo, al pasar muchos autónomos en activo, al mercado negro ante la imposibilidad de cubrir los costes, su seguridad social (que recuerdo que se incrementa artificialmente por Ley) y la absolutamente errónea subida del IVA al 21%.
España solamente puede soportar un IVA del 15-16 % en los movimientos corrientes, pudiendo dejar el 21% para servicios no corrientes ni necesarios. ( en este caso la armonización impositiva con el resto de Europa no es aplicable dada la particular situación española)
Evidentemente, la recopilación y análisis de datos son la herramienta clave para tomar el pulso a la sociedad. Y debería de ser el microscopio utilizado por los políticos para definir la senda a seguir por los ciudadanos en el largo plazo. Pero para desgracia de todos los españoles, nuestros políticos siguen enzarzados en no ceder cuota de poder frente a sus adversarios políticos en lugar de enfrentarse de verdad a una reforma en serio del modelo de país y de las herramientas de gestión.
A este paso, en las próximas elecciones no irán a votar más que los incondicionales. ¿Se imaginan la situación en la que la suma de la abstención y el voto en blanco fuese superior al 60%? Pues seguro que todavía dirían que habrían ganado las elecciones.
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